Young Fathers “DEAD”

young-fathers-dead1

Young Fathers son esencialmente una anomalía, una de esas excepciones en la cadena de fabricación, un error humano que según desde qué punto de vista se mire, puede ser tan extraño como bello. En primer lugar el contexto: Escocia nunca ha sido reconocida por su escena o peso en la pasada historia del Hip Hop en UK, podríamos citar algunos grupos o raperos, incluyendo a Bill Drummond como King Boy D como cabeza de cartel probablemente. En segundo lugar, el aspecto “global”, multicultural del trío: a pesar de vivir en una era en la que las barreras geográficas y generacionales están ya muy difuminadas, no es común observar una unión creativa tan “ecléctica” y que consiga trasciender más allá de esa cualidad o rasgo. En tercer y último lugar su aspecto: Alloysious Massaquoi, Kayus Bankole y el escocés Graham Hastings consiguen crear un discurso repleto de contrastes, aristas creadas voluntariamente y, a pesar de eso, sonar coherentes.

Tienen una dirección que pretende jugar en estos términos: provocar cierta claustrofobia, alucinación en el oyente, generada por un tono intrigante y composiciones extravagantes, tratando al mismo tiempo de impregnar sus canciones, melodías, ritmos, de una gran acentuación conectada con sus ancestros africanos (Liberia, Nigeria) y rendir una especie de homenaje a la edad dorada de Bristol y sus principales antepasados. Esta apasionante mezcla de objetivos y características hace que a menudo al trío se le compare o identifique como una evolución de Massive Attack o incluso Tricky: las adictivas melodías con las que juegan, su unión de elementos instrumentales, su sensibilidad urbana les hace dar con el perfecto modelo continuista para el Trip Hop clásico. En cualquier caso, sería un error simplificar a Young Fathers, ya que su virtud central reside en su versatilidad y el equilibrio, originalidad con la que ésta se ejecuta.

“DEAD” es el álbum debut del combo, después de dos excelentes mixtapes o EPs muy bien recibidos y que han ido perfilando el proyecto; al principio más enfocados hacia una fórmula que tenía al Hip Hop de aire leftfield y más sombras que luces como denominador común, han ido encontrando y explotando otras facultades que les han aportado ese valor añadido que hoy les diferencia del grueso; el desliz Soul, el cuidado en la percusión, su inteligente uso del sintetizador, la combinación agresiva de Rap, estribillos e idiomas, su exuberancia y gusto por los destellos ruidistas, defecto electrónico y otras acepciones han completado una idiosincrasia hoy por hoy, única (o, al menos, muy poco común).

Cortes como “LOW” o principalmente “WAR”, sorprenden por su armonía, totalmente inesperada si prestamos atención a los planteamientos: percusión esquelética, a menudo utilizando elementos caseros, un desarrollo melódico in crescendo y abruptos cambios de dirección que hacen que de repente creamos estar escuchando al nuevo Saul Williams como pensemos que están emulando a Kendrick Lamar. “GET UP” es otro de los singles principales, por su robusta armadura y sobre todo por ejemplificar mejor que ningún otro corte las posibilidades de Young Fathers: hay misterio y emoción en sus notas, hay cierta abrasión en sus tratamientos pero a su vez se observa gran meticulosidad, y el contraste entre los momentos de intensidad y relajación están excepcionalmente relacionados con el clima general de miedo, suspicacia, que intentan transmitir.

Aunque la segunda mitad del álbum, que asciende a los 34 minutos, se debilita tímidamente, encontraremos otra excelente representación de lo que son y quieren ser Young Fathers en “AM I NOT YOUR BOY”: a medio camino entre lo celestial y lo demoníaco, aderezados por cierta intoxicación pero finalmente consiguiendo emocionar, sin caer en fórmulas ya conocidas y siendo fieles a la exótica unión de ADN que se observa en su plantilla. Cazados por Anticon antes de que otros pudieran ni siquiera asimilarles, “DEAD” es la confirmación real y oficial de que estamos, por lo menos, ante uno de esos proyectos capaces de aportar un nuevo ángulo de visión y construir una imagen intransferible al mismo tiempo. No se trata simplemente de hibridar, de unir influencias o embellecer las soldaduras, se trata de que exista una congruencia.

Frankie Pizá


Contenido relacionado:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>