The Wicker Man: 40 años de culto

poster the wicker man

“Es lógico que The Wicker Man se convirtiera en una película de culto porque es una película sobre un culto.” (Anthony Shaffer).

Este mes de diciembre se han cumplido cuarenta años del estreno de una de las películas de terror más fascinantes del cine británico del pasado siglo. Bueno, del cine británico y de este mundo en general. Una película que ha inspirado celebraciones paganas en festivales como el Burning Man Festival que se celebra en el desierto de Nevada que, como muchos de vosotros ya sabéis, acaba con la quema de una gran falla con forma humana. Nada mejor para invocar buenas cosechas que sacrificando a un humano. Tampoco es de extrañar. También tenéis el The Wicker Man Festival en julio, acaban de salir las fechas que van del 25 al 26 de julio de 2014 en Wester Ross, en el noroeste de las Highlands de Escocia que es, piedra arriba o piedra abajo, donde tiene lugar la acción de la película. Aunque a hoy día no lo veamos muy claro, la celebración de lo pagano nos acompaña desde el principio de los tiempos, pero no es hasta The Wicked Man que esa exacerbación llega a la gran pantalla de los cines comerciales. Eso sí, el film con el que Christopher Lee intentará despojarse del espíritu de Drácula que lo ha poseído desde finales de los 50, lo hará de puntillas y con un fracaso absoluto en las taquillas que no auguraban la película de culto en la que empezó a convertirse en los 90 cuando su banda sonora empezó a removerse de entre las cenizas, esta vez del hippismo de los 60. En 2006 Nicolas Cage protagonizará un remake que apenas si roza el estremecedor relato original que nos habla de aquel sargento incólume que llega a una isla para encontrar a una niña desaparecida que en realidad no reclama nadie. Ni siquiera su madre. !Su madre! Otros ecos de la película llegan a nuestros días por ejemplo en forma de novela de Javier Calvo, al que conoceréis también por la traducción de los textos de David Foster Wallace o del último bombazo editorial La casa de hojas (Pálido Fuego/Alpha Decay) de  Mark Z. Danielewski que ha llegado este invierno a las librerías españolas en nuestra lengua castellana con más de 10 años de retraso. En su novela publicada en 2010, Suomenlinna (Alpha Decay) toma el protagonismo  una chica que acaba de salir del correccional y se dedica a visionar esta misma película, un día sí y al otro también. Pero, ¿qué tiene esta película para que se haya convertido en culto a lo oculto? Pues mejor dejamos explicarse al propio Javier Calvo al que invité a presentar esta misma película a mediados de septiembre en el estreno del Cine Club Fum. Y el escritor nos deja clara una cosa. La película será reivindicada años más tarde precisamente por su banda sonora que primero reeditó Trunk Records en 1998 y después será Silva Screen Record el sello encargado de sacarla a la luz por primera vez en estereo ya en 2002. Y como detalle final que demuestra que no estamos ante una banda sonora más, decir que en julio de 2006 el festival  belga de música folk Brosella Folk Festival  cerró su 30 edición con una recreación de la música de la película. Como podéis comprobar la banda sonora de la película toma vida propia más allá de la pantalla y se reencarnará en las gargantas de Isobel Campbell o  Jez Williams de Doves que tampoco podrán sustraerse al influjo de rememorar el tema central, Willow’s song. Una canción de la que no podrá escapar ni siquiera la fe más inquebrantable. Si no han visto The Wicker Man que sepan que el The final cut se estrenó hace tres meses en Inglaterra con nuevas escenas como las que nos presenta The Guardian en este link. Cuarenta años no son nada si lo que prende es el culto.

the-Wicker-Man-6

Trascripción de la presentación The Wicker Man por Javier Calvo en Cine Club Fum (19/9/13)

Se puede decir que aunque la película se estrenó en 1973, The Wicker Man hasta los 90 no existía. La conocían básicamente frikis del cine de terror psicotrónico y gente de este tipo. A partir de esa década la película empezó a ganar más adeptos, siguió una dinámica muy diferente a la que podían seguir las películas de terror británicas de los 70 ya que, normalmente, una película de estas características puede tener una repercusión inicial con Christopher Lee como protagonista, pero lo normal es que se vaya apagando con el tiempo hasta quedar soterrada en los archivos de la cinemateca de género de rigor. En cambio, a esta película le pasó todo lo contrario, con cada década que pasaba iba creciendo en audiencia. Lo que provocó que esta película fuera de culto y una película más popular fue precisamente su música. No fue una película que se recuperara por sí misma, sino que el interés se centró en reivindicar su banda sonora. La banda sonora de The Wicker Man era más famosa que The Wicker Man. Fue el circuito underground el que recuperó la película, me refiero a músicos underground que en aquel momento encontraron una fuente de inspiración en esta mezcla de folk, paganismo y toda una serie de ingredientes que tiene la banda sonora que la hacen tan especial. De tal modo que hoy en día hay un montón de bandas británicas más comerciales como Pulp han versionado temas como la canción de Willow que es a su vez el más famoso de la banda sonora.

¿Por qué se pegó la gran ostia de inicio esta película? La respuesta es obvia para cualquiera que la haya visto. Para empezar es una película que no entra en los estándares del cine comercial, ni tampoco es cine de arte y ensayo. Es una mezcla completamente frankensteiniana. Originalmente era un proyecto que tenía Christopher Lee y un guionista llamado Anthony Shaffer especializado en thrillers británicos, de hecho uno de los más  importantes de los setenta con títulos como La Huella con Michael Caine y Lawrence Olivier, aunque también trabajó en el guión de Frenesí de Alfred Hitchcock, osea que era un guionista de thriller básicamente. De este modo, las tres personas que están detrás de la película son Christopher Lee, Anthony Shaffer y el director de la película que es Robin Hardy, un cineasta muy extraño al que  su fama le viene únicamente por esta película. Sería algo así como un escritor de novelas ocultistas, acontecimientos paranormales y demás. Un personaje psicotrónico que tiene en su haber algunas novelas como Los Cowboys de Cristo que va de unos evangelistas americanos que van a Inglaterra y son secuestrados y torturados por unos paganos que tiene algo de relación con la trama de la película que nos ocupa. Estos tres tipos empezaron a planear esta película a raíz del empuje de Christopher Lee que estaba bastante paranoico porque había sido encasillado como el conde Drácula. En aquella época, el cine de terror británico estaba muy asociado con la Hammer Films que como sabéis era una productora de bajo presupuesto pero que ganaba mucho dinero con adaptaciones de clásicos del cine de terror. La idea de Christopher Lee, que obviamente era muy famoso a principios de los setenta, era principalmente la de encarnar personajes con cierta entidad. Quería un personaje que le obligara a una interpretación más profunda. Lo típico que le acaba ocurriendo a cualquier actor de género. Entonces, este trío al que me he referido antes, decidió hacer una película de horror tipo Hammer pero más intelectual. De ahí viene que el resultado final sea un híbrido entre película de terror y película de arte y ensayo que no lo es de ninguna manera. En realidad, no funciona ni como una cosa, ni como la otra. Como película de arte y ensayo especialmente, porque su sutileza es la misma de la que resultaría de darte un martillazo en la cabeza. Decidieron hacer una película sobre la religión pagana y su conflicto con el cristianismo y el resultado arroja la película menos sutil del mundo. Es explícita en todo lo que se os ocurra. Pero como película comercial tampoco funciona porque es rarísima. Es una película de bajo presupuesto pero que contiene varias ambigüedades porque resulta una película bastante grandilocuente y ambiciosa. Para escribir el guión, tanto Hardy como Shaffer estuvieron asistiendo a festivales paganos de la cosecha. Decían por ejemplo que escribieron el guión a partir de un libro que se titula La rama dorada de James George Frazer que es un antropólogo que estudió sobre los mitos y tal. En ese sentido es increíblemente pretenciosa.

Wicker Man 1973

Después hay otro tema y es que es una película de terror pero no se sabe cómo, acabó resultando también un musical. De hecho, yo me atrevería a clasificarla como película de terror musical que es un género imposible. A medida que estaban preparando la banda sonora el director cambió de idea y decidió que se convirtiera en un musical cuando el proyecto ya estaba avanzado. Y realmente lo es, en el sentido de que todas las canciones que aparecen en la película tienen una funcion claramente narrativa. Escuchas la letra y te están contando por donde va el argumento. Con lo cual, tampoco puedes desconectar de la música porque es muy importante en el transcurso de la película. Otro elemento que causa perplejidad es el final. Una película como esta que plantea un conflicto entre el cristianismo del personaje que se encarna en el policía que va a buscar a la niña a la isla pagana que choca contra una población  pagana y que acabe como termina que es con una apología del paganismo a partir de un sacrificio humano te hace preguntarte: ¿Cuál era el público objetivo pensado para esta película?. La única explicación que tengo es que sin quererlo el público de esta película eran los hippies de aquella época, los músicos, la gente que empezaba a experimentar con la ouija… Digamos que, por decirlo con un término contemporáneo, la película fue muy hipster para la época y por eso creo que fue un desastre absoluto. De hecho, la película fue obscenamente mutilada cuando se estrenó. Hay una anécdota maravillosa que dice que cuando los productores vieron el final con el hombre de mimbre ardiendo, cumpliendo con el sacrificio humano, se quedaron horrorizados y propusieron para poder venderla mejor que al final de la película empezara a llover para que se apagara el fuego y de esta manera se evitara el sacrificio. Porque claro, ¿cómo se podía acabar una película con un sacrificio humano? El equipo se opuso porque no tenía ningún sentido que el fuego se apagase. Con lo cual la película se quedó como lo que es, una apología al paganismo celta o directamente una apología al sacrificio humano. Cuando los tres responsables de la película estuvieron recorriendo encuentros de estas característica pre-cristianas  y cargados de vestigios paganos vieron algún baile y demás. Pero ellos decidieron llevarlo al extremo con ese ya comentado final. Se plantea una isla donde matan a la gente.  Todos estos ingredientes ayudaron a que la película fuera un desastre desde el estreno.

La película no pasó el filtro de la producción, ni de la distribución, además la jodieron pero bien con el montaje cuando decidieron quitarle más de veinte minutos del montaje original del director. Reorganizaron todo el material filmado. De hecho, Christopher Lee llegó a decir que la película que se habia estrenado era una sombra de The Wicker Man. No era The Wicker Man, era una sombra. Que es precisamente la versión que vamos a ver esta noche. No es cierto que este montaje no se vea como la película original, pero sí que es verdad es que el montaje mutilado pierde bastante con respecto al montaje pensado inicialmente. Curiosamente, una de las personas a las que se le atribuye la culpa de haber mutilado la película es Roger Corman que tenía una manera de ver el cine muy diferente a la de los tres responsables, una manera de trabajar en la que siempre se montaba muy deprisa. De esta manera la convirtieron en una película de serie B cuando era una película mucho más ambiciosa. De hecho, cuando en los 90 se empezó a popularizar y la gente empezó a hablar de la música y de que esta película era algo más que una película de terror de serie B fue precisamente con la edición original. A raíz de esta popularidad, ya a finales de los 90, los derechos de la película los compró Canal +, una empresa francesa por entonces,  y lo que hizo fue encargar otro montaje al que llamaron el montaje del director. Y ese es un montaje totalmente distinto bastante más largo, con veinte o veinticinco minutos más,  que recuerdo haberla visto en el DVD que salió en el 2001 y que no llegó a estrenarse aquí. La vi en casa del escritor Rodrigo Fresán y recuerdo haberla visto completamente emocionado por el montaje más sofisticado que me iba a encontrar y él en cambio se pasó toda la película riéndose por culpa del estilismo de Christopher Lee que es muy extraño, por su pelo, su ropa… Al principio, Lee aparece como jefe de clan de las Highlands con falda y pelo indescriptible. Y luego, cuando el ritual, aparece con un jersey de cuello de cisne amarillo. En realidad, todo el estilismo de la película es bastante desafortunado. Es muy raro todo. ¿Cuáles son las principales diferencias entre el montaje original y el del director? Pues la verdad que entre uno y otro se pierden cosas. Hay dos cosas importantes que destacar. Una es el principio de la película. La versión corta que vamos a ver empieza con el sargento Howie, cristiano, virgen, muy puritano, contrapunto radical de los habitantes de la isla a la que se le ve llegar en avioneta. En el montaje final del 2001 hay una parte que tiene lugar fuera de la isla. Eso es bastante importante porque en estas primeras escenas se puede comprobar como es el personaje principal en su habitat y como va a misa. Lo vemos ya de buenas a primeras como un buen cristiano. La llegada a la isla es muy espectacular porque la rodaron en la isla de Skye desde un hidroavión. La otra gran diferencia, que esto si que es una putada con respecto a la versión que vamos a ver ahora, es  que le falta la primera noche que pasa el sargento Howie en la isla en la que llega a la posada y se encuentra con una especie de ritual. Con lo que echaremos de menos también una de las canciones más importantes de la banda sonora que es Gently Johnny. Una balada nupcial preciosa que desgraciadamente no aparece en este montaje.  Y es el momento en el que le ofrecen a la hija del posadero para que tenga sexo con ella. Es un momento muy importante en la progresión del sargento Howie en la isla. Otro problema que tenemos es que en el baile de la hija del posadero que es un momento muy importante en el devenir de la película con la canción de Willow lo han movido al principio. El baile y la canción de Wilow tendrían que ir al final que en realidad suceden la última noche que pasaba en la isla.  Es como la gran prueba que le ponen al sargento para probar su fe cristiana. Eso tiene sentido al final de la película, no tanto al principio como en el montaje que vamos a ver. Distorsiona la idea de la película.

Wicker-Man-Willow

El tema de la música, que es el tema por el que The Wicker Man dejó el anonimato y se convirtió en una película valorada convirtiéndose en un clásico del cine. Se la encargaron a un tipo que tampoco era demasiado conocido por entonces, un músico folk que estudio sobre el tema llamado Paul Giovanni que compuso la banda sonora de falsas canciones paganas. Es decir, falsas baladas folk que se corresponden con cada uno de los ritos que llevan a cabo en la isla. Muchas de ellas están inspiradas en baladas folk, sobretodo de Robert Burns, poeta escocés que aparece en toda la película en la que se ven cuadros de él. La película está llena de referencias paganas.No hay plano en el que no aparezcan al menos treinta. En este, como en otros tantos casos, fueron muy poco sutiles. Hay un par de poemas de Robert Burns adaptados en la película. La canción que canta la comunidad cuando arde el hombre de mimbre es una balada medieval inglesa que se llama Sumer is a-cumen in que también ha sido muy versionada. El resto de canciones están especialmente creadas para la película  partir de una investigación de folk medieval, de folk precristiano y de la balada ancestral inglesa que supuestamente acompañaba a esos ritos que aparecen en la pantalla. Willow’s song fue la canción más famosa de toda la banda sonora que es la canción que canta mientras baila la actriz sueca Britt Ekland. Muchos de los actores que aparecen en la película eran muy famosos en la época. Como el sargento encarnado en Edward Woodward muy popular por entonces en la televisión inglesa. Aparece el ya mencionado Christopher Lee e Ingrid Pitt que es la bibliotecaria, ambos eran clásicos de la Hammer, los dos habían interpretado a miles de vampiros y vampiresas. Y luego tenemos a Britt Ekland que era una chica sueca que hizo toda su carrera en Inglaterra y que entonces estaba en el apogeo de su fama. De hecho, hacía dos años del rodaje de Get Carter, una película de gangsters en la que aparece con Michael Caine. En la famosa escena en la que ella aparece golpeando las paredes para que el policía le haga caso canta esta canción que es muy especial. Tal vez no tenga mucho que ver con el resto de la banda sonora, entre otras cosas porque parece una canción de veinte años más tarde. Es una canción hipnótica, muy extraña, muy delicada… La canción en sí es como una especie de versión en miniatura de The Wicker Man. Willow representa el rito pagano intentando seducir al policía cristiano, con lo cual la canción funcionó como micro-cosmos de toda la película. Esa canción después fue versionada hasta la saciedad. Yo me puse el otro día a buscar versiones en youtube y hay como quinientas. Incluso Sneaker Pimps tienen una versión del tema. La música esta completamente en primer plano desde canciones de taberna, baladas, canciones de la cosecha. Y poco más que añadir que es una película que ya veréis que no tiene nada que ver con nada que hayáis visto. Es una película en la que te ríes, esa es la verdad, porque cuesta mucho mantener la seriedad en ciertos momentos porque es muy exagerada pero al mismo tiempo es un documento espectacular con una apología de la ética pagana y de la realidad pagana que no se entiende fuera de los setenta. Ya habían pasado todo el sonido de Canterbury yel movimiento hippie… Y ahí están, dándolo todo.

David Puente

Willow’s Song from Eduardo on Vimeo.


Contenido relacionado:

5 Responses to The Wicker Man: 40 años de culto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>