Karen Gwyer / Torn Hawk “Cowboys (For Karen)”

cowboys for karen2

Fantástico el curso editorial que está mostrando Luke Wyatt con sus diferentes trabajos ya sea como Torn Hawk (con el excelso “10 For Edge Tek”), el ep firmado como Lossmaker (para el sello Lo Bit Landscapes) y su próximo trabajo mucho más ambiental como Teen Hawk. Con este encargo realizado para remezclar el largo de Karen Gwyer, “Needs Continuum”, decide no quedarse en la mera producción al uso y decide reinterpretar los escondites sonoros de este album y expandirlo en cinco cortes que casi llegan a alcanzar la misma duración que el trabajo fuente del que utiliza las fuentes sonoras. Es una maniobra que tiene precedentes y además, tiene un ejemplo cercano en el tiempo como es el caso de Donato Dozzy reinterpretando una pieza de Bee Mask de su single “Vaporware” para Room40, en todo un ejercicio de reestructuración compositiva impregnado por la visión particular de otro productor. Este “Cowboys(For Karen)” trasciende el material de origen hacia territorios en los que es más oportuno hablar de la figura de Luke Wyatt que de la propia compositora estadounidense afincada en el Reino Unido. Para esta reinterpretación además decide crear una breve historia en cada corte en la que reimagina de manera personal cada uno de ellos, así Luke Wyatt crea un marco de una historia donde pervertir el material:

Cowboys (For Karen) Narrative from Torn Hawk:

“Took the stems, put a rope around them and dragged them through some American dust. The dust gathered itself into a shape, like a maple sugar candy. It was an outline of this prairie girl. The sounds had decided to tell a story about this girl and her cowboy dad”.

El disco se abre con “Gauze (Spread)” retomando la atmósfera de “Sugar Tots” e introduciéndole un aire progresivo cercano a “Some of My Favourite Lotions” estirando esta ambientación como un edit que podría haber sido ideado al mismo tiempo por Lorenzo Senni como Stargate o las cortinas sedosas y sintetizadas del productor de Kansas, Huerco S. (que este verano dejará por Madrid las primeras impresiones de ese gran álbum que es “Colonial Patterns”). En la ficción novelada de Wyatt en este corte:”A bowl of ground glass. She pours it into her frayed gingham apron and carries it through the tall yellow grass”.

El corte estrella del disco es “Cowboys”, un corte que cuesta descifrar y que nos vuelve a recordar al single de debut en L.I.E.S., aquella maravilla titulada “Tarifa”, con esas guitarras reverberadas entre ecos new wave y desorientada duermevela con un impacto emotivo en la primera parte que conecta además con las primeras pre-escuchas de su neuvo disco como Teen Hawk y que después de dibujarnos un exótico paisaje que también me recuerda a Seahawks, nos introduce en el torrente de hielo y tratamiento sonoro que encontrábamos en “10 For Edge Tek”, la faceta más psicodélica de Aaron Coyes como Faceplant, el luminoso espectro de Lopatin o en el trabajo de Kassem Mosse como The Siege of Troy (por citar algunos ejemplos). Trance y armonías destrozando nuestras neuronas. Volvemos a parar en el peaje narrativo: “The riff is them coming over the hill, coming back to those waiting on porches and in doorways. John Ford always had people framed waiting in such places”.

Con la siguiente, “Grace (Scrawl)”, nos adentramos en el loop hipnótico y estado embrionario de la primera remezcla, fomentando la deconstrucción desde ecos de manera progresiva y el acompañamiento de nuevos apuntes de guitarra reimaginando a Vini Reilly y cuyo sentimiento se amplia en la maravilla melódica de “Oak & Sludge”, dejando que la música siga emborronada en ese electrónica lo-fi y ponzoñosa sensación de estar en sedación en un paraje exótico tirado en una tumbona, tan solo viendo los brazos de las palmeras moverse por efecto de una suave brisa. Tal vez, dista del imaginario novelado de Wyatt, pero de algún modo es el sonido de las vacaciones para mi, ese estado en el que te encuentras al estar tumbado con la toalla en la arena tomando el sol, tan solo escuchando el sonido del mar colándose entre tus auriculares mientras disfrutas de algún disco relajante (en mi caso , esa mañana eran Aart Zwaans y “Semi Hora”) y al tener despertarte de esa inopia sudorosa notas como el pulso y la tensión ha bajado a unos niveles ridículos. Sigamos con su prosa hasta el final juntando estos dos cortes: “The daughter is sent for water. She draws with a stick in the wet sand by the river bank, making trailing lacy shapes that link and curl back on themselves. / Her father swings an axe through the first snow of the year. Dark metal cuts a black motion arc through the white, and finds a thudding home in oak”.

Por último , “Gauze(Sped)” parece revolucionar un corte cercano al más nervioso “Pikku-Kokki” del álbum original y dejar algunos de los susurros de Gwyer en una reinterpretación nerviosa y que abanza casi como una catarsis redentora al final de este camino: ”Hopped up on taffy and molasses, instead of doing chores she spends an hour staring at the sun through a piece of ruby-colored glass. When the sugar crash comes, she lies on the cool, hard packed dirt under the porch, and rides out the headache looking at the spindly insects that make a home in the dark places down there”. Luke Wyatt, reemplaza el sentimiento armónico por una mayor contundencia sonora, pero preserva ante toda la atmósfera benévola, mántrica y psicodélica del material original. Todo un acierto y un refrescante trabajo para acompañar las jornadas de playa este verano.

Fran Martínez


Contenido relacionado:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>