Marina Rosenfeld “P.A./ Hard Love”

marina rosenfeld

Es curioso como avanzan las obras de algunos artistas o los territorios extraños que deciden adentrarse y te cogen desprevenido sin previo aviso. Marina Rosenfeld vuelve a Room40 para entregar un nuevo album donde decide colisionar diferentes estilos y evolucionar las ideas que fue desarrollando tras el anterior “Plastic Materials” hacia un lugar completamente novedoso. En este disco, confluyen dos facetas que Rosenfeld venía desarrollando en sus instalaciones desde 2009 en Nueva York y Liverpool, donde procesaba los sonidos del entorno en su habitual registro de composiciones de exploración electroacústica y además decidía dar un lugar a su voz susurrante, introduciendo un nuevo factor en la ecuación de su música.

El año pasado, decidió darle una vuelta más a este concepto y grabaciones realizadas y decidió contar con la voz de Warrior Queen (Annette Henry, colaboradora habitual de The Bug) para grabar en Jamaica una nueva versión de este sistema de exploración sonora que Rosenfeld había dado el nombre de “P.A.”. Con la ayuda adicional del chelo de Okkyung Lee, el resultado donde se confrontan los tres vértices es confuso y ambicioso, pero la entidad y la presencia que adquiere ese material con la irrupción de Warrior Queen al micrófono es empujada hacia otros límites donde el impacto físico es absolutamente diferente del susurro sigiloso de Rosenfeld, mostrándose un factor de exhuberancia y ataque en torno al complejo mundo experimental de los sonidos manipulados por Rosenfeld. Realmente, el golpe de dar entrada a una vertiente dancehall a la música de Rosenfeld va directo al estómago.

De esa confrontación se beneficia “P.A./Hard Love” de una manera poderosa e inexplicable, resultando un cruce donde el material experimental late gracias a la cascada vocal de Warrior Queen y entrega momentos de alta intensidad. El comienzo con “New York/It’s all About” empieza mostrándonos los sonidos ambientales típicos de la paleta de improvisación electracústica y manipulación ideada en las actuaciones realizadas en aquella primera fase, resultando válido e intrignate desde el inicio hasta que acercándonos a la parte final de la composición Warrior Queen deja que su voz aparezca de manera sedosa y apuntillando ecos dancehall aprovechando la presencia en el entorno de Kingston. Abierta la caja de pandora, la quietud inicial y los apuntes del chelo de Lee aparecen en “Seeking Solace /Why Why” y la música se torna triposa remitiendo en parte a mi mente un lugar donde se cruzaría con la vertiente más ambiental y experimental de las composiciones de Leila. De todos modos, estamos de suerte con nuevos nombres que mezclan el hip hop, el dancehall o el R&B con la música experimental recientemente con nombres como Cooly G o el imposible cruce de Inga Copeland con Holly Herdon. El horizonte presentado en “P.A./Hard Love” tiene trazos que nos lleva a recordar a otros artistas, pero la agresión experimental nos llevaría del mismo modo a Pharmakon o Helena Gough, Meira Asher poniendo voz a una instalación de Sylvia Hallett y AGF.

Las composiciones se mueven en ese terreno sesudo, esconden y muestran súbitamente beats y sonidos de bajos como en “I Launch an Attack…”, bajos que se vuelven mortecinos y metálicos aparejados al universo Subtext en “New York / Empire state of”, pieza que podría formar parte de una instalación de Roly Porter y cuya explosión posterior acaba enlazando con uno de el momento mágico donde todo este híbrido experimental encuentra sentido y  lógica como es “Hard Love”, donde pareces despertar dentro de un disco que se ha ido manejando en unas atmósferas irreales donde los elementos se iban filtrando y apareciendo en una cascada de detallismo minimalista hasta explotar con la potente interpretación de Warrior Queen. Definitivamente, esta composición es uno de los momentos de confrontación más notables de este curso. El disco se cierra con la panorámica quietud de “Liverpool /’round downtown by”, donde la incorporación de grabaciones de campo vuelve a recrearte un entorno imaginario donde volvemos a escuchar la voz de Rosenfeld deshaciéndose en pequeños fragmentos oníricos y colisiones glitchistas.

Cada nueva escucha adviertes mayores detalles, reparas en distintas viñetas y fragmentos empleados, pero la sensación siempre es la misma: un imposible y surrealista entramado completamente estimulante y necesario, que al incorporar a Warrior Queen sale de ese ensoñador imaginario para otorgarle urgencia e impacto físico, algo de lo que carece la experimentación electroacústica cuando gira en torno a cerebrales planteamientos compositivos. Brain & Soul.

Fran Martínez


Contenido relacionado:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>