A fondo: Marcos Valle

Marcos Valle

Marcos Kostenbader Valle, nace en la hermosa Río de Janeiro en septiembre de 1943. Desde muy pequeño siente una profunda admiración por su hermano mayor Paulo Sérgio, con el que se inicia en el mundo de la música. Comienza a estudiar piano a los seis años. A los trece, obtiene el diploma de pianista. A los veinte llega su primer gran éxito “Sonho de Maria”, que compone junto a su hermano para los Tamba Trio que la convierten en un clásico de la música brasileña.

Entre 1963 y 1964 graba “Samba Demais”, su primer disco en solitario con Paulo Sérgio como co-autor. El disco recibe una gran acogida por parte del público y la crítica.

En 1965, forma parte del evento de bossa nova A Bossa No Paramount en el famoso Cine-Teatro Paramount - actualmente Teatro Renault – de São Paulo, en el que interpreta “Preciso Aprender a Ser Só” y “Terra de Ninguém”. Inéditas hasta ese entonces, se convertirán en dos de las canciones más importantes de la trayectoria musical de Marcos Valle y en el despegue definitivo de Elis Regina que le acompaña en la voz. Ese mismo año, lanza su segundo larga duración “Marcos Valle. O Compositor e o Cantor” y forma parte de la mítica banda de Sérgio Mendes y su Brasil ’65 durante una gira que hace la agrupación por los Estados Unidos.

En el 66 compone “Samba de Verão”, también conocida como “So nice” o “Summer Samba”. Este bossa nova es popularizado por el célebre Walter Wanderley, llegando a ser una de las canciones más populares del planeta con más de 180 versiones a nivel mundial, cantidad de apariciones en programas de televisión, películas y comerciales publicitarios.

En 1967 vuelve a los Estados Unidos y lanza su tercer LP, “Braziliance! A música de Marcos Valle”Un interesante proyecto musical que incluye temazos como “Os Grilos”, también conocida como “Crickets sing for Anamaria” y “Batucada Surgiu”.

Para 1968 llega “Samba ’68” de la mano del archifamoso sello Verve. Trabajo muy cuidado, con arreglos del gran Eumir Deodato y la hermosa voz de Anna Maria Carvalho Teixeira -su esposa, por aquel entonces- conocida también como la “Mulher de Branco de Ipanema”, dama fascinante, de conducta estrafalaria, que se pasea por las calles de Ipanema vestida siempre de blanco, que es objeto de tertulias televisadas y biopics amarillistas, que forma parte del paisaje más bizarro y estrambótico de la urbe carioca.

Ese mismo año, ante la posibilidad de ser llamado como reservista en la guerra de Vietnam, Marcos Valle regresa a Brasil y nace “Viola Enluarada”disco donde destaca especialmente el tema “Próton Elétron Neutron”canción que los expertos consideran la primera experiencia musical que mezcla el baião, un ritmo de baile popular del noreste del Brasil y la samba, género musical de raíces africanas, considerado por la mayoría de los brasileños como el símbolo por excelencia de identidad nacional, con el perdón del futebol.  

En 1969, graba “Mustang Cor de Sangue” y he aquí un punto de inflexión, un giro en la carrera del músico. Se vienen los setentas y con ellos un cambio en la forma de concebir la creación musical. Dada la penetración del pop más anglosajón en el Brasil, Marcos quiso darle un registro más universal a su música echando mano del rock ‘n’ roll, del soul más gringo y del funky cincuentón más groove. Además, las letras escritas por su hermano llegaban cargadas de critica, de denuncia, de ironía sofisticada, de evidente malestar producto de la sociedad del consumo, de las dictaduras militares. Los fans de su música entendieron que el mundo real era diferente al que cantaba la bossa nova y que la nueva propuesta de Marcos Valle olía a cambio social, a modernidad. Temas como “Azimuth” o el mismo “Mustang Cor de Sangue” son claros ejemplos del camino que proponían los hermanos Valle, tanto en la forma como en el fondo.

Aunque en su momento “Mustang Cor de Sangue” pasó sin pena ni gloria, hoy día se considera una obra fundamental y decisiva en la carrera del músico y de todo aquello que huele a Tropicalismo. Otros motivos por el que este disco no fue bien recibido, fue gracias a la mala prensa de la época que sostenía que los hermanos (Kostenbader) Valle, eran descendientes de alemanes y no sentían al Brasil como su patria. Además, se les tachaba de ‘niños ricos y rubios’, de ‘representantes de la oligarquía brasileña’, de ‘oportunistas políticos’, de todo lo mal habido.

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LLegamos a 1970. Aparece “Marcos Valle”, disco que nos ocupa y que vuelve a la vida gracias a la gente de Light In The Attic Records que lo rescata del ostracismo involuntario, de la curva del tiempo. Este homónimo es un disco fantástico de principio a fin, sin ninguna duda, pero de momento, quiero centrarme en la imagen gráfica del disco y en una canción en especial: “Ele e Ela”.

Dicen que “Ele e Ela” es una provocadora insinuación sexual de Marcos a su hermana Ângela Valle que, dicho sea de paso, es la voz femenina en la canción. Esto quedaría en simple anécdota si no fuera por las seductoras fotografías que adornan el anverso y el reverso del disco. Resulta que en la portada aparece Marcos, acostado en un cama bien arreglada, con una botella de alcohol sobre la mesa, aparentemente desnudo, cubierto con unas sábanas. El reverso es una foto de la misma habitación ahora desarreglada, con ropas femeninas tirada por los suelos junto a una botella vacía y sábanas desordenadas. Vale, hasta aquí todo normal. Lo anormal y por lo que se generó una gran polémica, es que la habitación de la fotografía es en realidad, la habitación de Ângela en casa de sus padres.

“Ele e Ela” tiene otra particularidad que ha hecho a Marcos Valle más popular, si cabe: la canción fue sampleada por el inenarrable Jay-Z para la canción “Thank You”, del disco “The Blueprint 3” de 2009.

El disco trae extensas notas escritas por el autor y miembro de los Wax Poetics, Allen Thayer, con una entrevista exclusiva al mismo Marcos Valle, que va contando entre canción y canción, todos los pormenores  de la producción y realización de este fabuloso disco, que coquetea con el rock progresivo y psicodélico gracias a la muy notable aportación que en este sentido le otorga la banda Som Imaginário” con el grande Milton Nascimento.

“Marcos Valle” es un fiel y emocionante reflejo de aquella década prodigiosa y fascinante. Basta escuchar canciones como “Quarentão Simpático” y “Pigmalião” para darse cuenta de inmediato.

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Año 1971. Otra vez de la mano de Light In The Attic Records, nos llega Garra” con otra excelente tapa que nos muestra a un Marcos Valle de rostro sereno, con cuerpo de ave de rapiña, cuidadosamente adornado con los colores de la bandera del Brasil. Una de las canciones del disco, “Minha Voz Virá do Sol da América” intrepretada por la bella Claudia y compuesta por los hermanos Valle, gana la Cuarta Olimpíada de la Canción de Atenas, convirtiéndose en un rotundo hit. “Black is Beautiful”, otra gran canción de este fabuloso disco y que también popularizó la gran Elis Regina, paradójicamente convierte al niño rico y rubio en uno de los líderes de la causa negra del Brasil de aquel entonces, que luchaba por grandes cambios sociales.

“Garra” al igual que los dos discos anteriores, está hecho de letras para la gente de la calle. Letras que expresan descontento, rabia hacia la sociedad y a los vicios de la modernidad. Como contraste, las canciones están plagadas de ritmos alegres y divertidos que surgen de la mezcla sin complejos de la samba, el bossa nova, el baião, el rock y el soul. Con todo y esto, “Garra” es un disco profundo. Supone una demostración desgarradora y abiertamente política de los hermanos Valle. Un disco que habla de un país dominado por la corrupción y las dictaduras militares de turno. De gorilas vestidos de verde que obligan a los músicos y al mundo de la cultura en general, a exiliarse a Europa y los Estados Unidos. Es un disco valiente, lleno de surcos brillantes como “Wanda Vidal”, himno venerado en medio mundo, con infinidad de versiones.

Ventosul

1972. Un año donde suceden cantidad de cosas interesantes en muchos ámbitos, especialmente en el de la música. Marcos Valle lanza al mercado “Vento Sul”, que a mi juicio representa una ruptura definitiva con lo que venía haciendo hasta ahora. Poco antes del lanzamiento del disco, los hermanos Valle trabajan en un proyecto impuesto por la compañía discográfica que se convierte en la banda sonora de telenovelas de mayor éxito en la historia de la televisión brasileña: “Selva de Pedra”. Un impacto sin precedentes en la televisión y el mundo discográfico, más un evento que colma la paciencia de un Marcos, cansado de trabajar por encargos, cosa que le hacía sentir limitado en el aspecto creativo-musical.

El hartazgo empuja a Marcos a un lugar impresionantemente hermoso a 200 kilómetros de Río de Janeiro llamado Armação dos Búzios, más conocido como Búzios; playas de grandes olas que le animan a coger de nuevo la tabla de surf y a experimentar nuevas sensaciones sumergido en la más auténtica contra-cultura psicodélica y en los ácidos de turno. Alquila una choza a orillas del mar y allí compone la mayor parte de las canciones de “Vento Sul” como “Revolução Orgânica”“Malena”“Vôo Cego” y “Mi Hermoza”, canción interesantísima que coquetea abiertamente con el heavy metal gracias a un riff de guitarra al más puro estilo del viejo Jimmy Pagecon la inestimable ayuda de la banda de rock progresivo “O Terço”.

En ese resurgir creativo, también compone “O Fabuloso Fittipaldi”, banda sonora para la película del mismo nombre, tremendamente influenciado por el boom de cine negro norteamericano y muy especialmente por la música de Curtis Mayfield y Roy Ayers, que le llevan a pensar en hacerse con músicos más interesados en la onda jazz-rock experimental para darle un toque más blaxploitationEs cuando recluta a José Roberto Bertrami en los teclados, músico que le ofrece un sinfín de posibilidades creativas a Marcos gracias a la incorporación de los sintetizadores. A José Alexandre “Alex” Malheiros con su famoso bajo Rickenbacker 4001 que le imprime un sonido más progresivo a las canciones, y al gran Ivan “Mamão” Conti en la batería y percusión. Luego de trabajar con Valle, estos tres señores seguirán desarrollándose como agrupación hasta convertirse en el legendario trío Azymuth.

En definitiiva, aquel viaje a Búzios y “Vento Sul”, rescatado y reeditado gracias al acierto de Light In The Attic Records, suponen un giro de 180 grados en la música de Marcos Valle y también en el descubrimiento de nuevos caminos musicales llenos de experimentación, gracias a un ambiente más propicio y sin la presión asfixiante de las compañías discográficas. Digamos que 1972 supuso el arribo de la madurez musical de Marcos.

PrevisaoA

Y llegamos a 1973 con “Previsão do Tempo”, de onda groove con acento funky y mucho jazz-fusión. De nuevo con una tapa interesante donde Marcos se presenta como ‘un ahogado por la dictadura militar’, – según sus propias palabras -, el disco nos trae canciones cargadas de compromiso hacia su país y su cultura. “Flamengo até Morrer”“Não Tem Nada Não” con Eumir Deodato y “Samba Fatal” son temas a destacar, sin embargo, hay uno que sobresale por encima de todos: “Mentira”, un gran éxito en las discotecas del mundo, con un Fender Rhodes en primera línea y con lo que se supone es el primer “human beatbox” de la historia de la música. Aunque no esté presente a lo largo de toda la canción, algunos entendidos en la materia consideran que Marcos Valle es el verdadero padre del “human beatbox” y no Doug E. Freshal que se le atribuye una década después con “Beat Street”.

“Previsão do Tempo”es con toda seguridad un punto culminante en la carrera de Marcos Valle y uno de los mejores momentos musicales de la década en Brasil . Es un disco que mantiene intactos los caminos creativos de sus antecesor pero más ágil, más divertido, más bohemio si se quiere, mucho más funky. Suena más ligero aunque tiene contrapesos oscuros y pesados como es el caso de la antes mencionada “Samba Fatal” y baladas exquisitamente delicadas como “Mais do Que Valsa” y “De Repente, Moca Flor”. Todos estos temas perfectamente encajados hacen que este sea, a mi juicio, el disco más equilibrado de los que ha grabado Marcos Valle a lo largo de su carrera. Este disco supone también un punto culminante en el aspecto de la producción, un capítulo resuelto de manera impecable.

Hoy en día Marco Valle sigue activo. Ha publicado una veintena discos, montones de antologías, compilados y reproducciones, quizás no con el mismo brillo que en sus comienzos, pero sí que con el mismo espíritu y compromiso de siempre. Marcos Valle es uno de los intérpretes más importantes y populares de la historia del pop brasileño, sin la menor duda. Pienso que estos cuatro discos que reedita la gente de Light In The Attic Records, le hacen honor a su legado y nos dibujan un retrato muy certero del genio detrás de su obra. Marcos Valle merece un lugar entre los grandes y no entiendo la mezquindad de algunos críticos que siguen empeñados en restarle importancia a su talento, a su compromiso con la cultura, al respeto y admiración que siempre ha demostrado hacia la música popular del Brasil y a los ritmos del mundo.

Supongo que es cuestión de tiempo. Lo bueno siempre queda.

Juan Pablo Huizi Clavier.


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5 Responses to A fondo: Marcos Valle

  1. Miguel salgado says:

    Gracias… un descubrimiento bonito ¡¡¡¡

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