Broadcast “Berberian Sound Studio”

cover berber

La muerte de Trish Keenan y el aire a trabajo póstumo de Broadcast envuelven las consideraciones de esta banda sonora para la película “Berberian Sound Studio”, pero en este trabajo hay algo más que la pena por la pérdida de una figura tan querida como la de Trish. En cierto modo, todo lo que rodea a “Berberian Sound Studio” como música y metraje parece relacionarse entre sí con una intrigante coincidencia. Como álbum, las viñetas que lo componen siguen el camino emprendido por el duo Carghill-Keenan en su última etapa que abandonaba las formas pop hacia un mayor interés en la experimentación abstracta de la Library Music. En esta última etapa, la figura de Julian House resulta fundamental. El trabajo de Julian House como músico (Focus Group y capo del sello Ghost Box junto a Jim Jupp) tiene un importante soporte visual del que él mismo se encarga, universo al que Broadcast siempre habían apelado en su música e imaginario con referencias constantes al cine experimental en su música o entrevistas.

Eso derivó en dos colaboraciones, una enmarcada en las “Study Series” del sello Ghost Box y la definitoria “Broadcast & The Focus Group Investigate The Witch Cults of The Radio Age” que expandía el aire de experimento abstracto de un EP perdido como “Mother is The Milky Way” hacia una admirable y rotunda apuesta por un cambio en el patrón habitual de Broadcast, con esas perlas de fantasía vintage endulzadas por la voz de Keenan hacia el universo de la BBC Radiophonic Workshop y que al mismo tiempo se veían extendidas a su propuesta en directo con las proyecciones realizadas por House.

En “Berberian Sound Studio” se puede decir que se encuentra encapsulada la faceta sonora que perseguía el duo durante su última etapa desde 2009, con la suerte de encontrar un vehículo perfecto como el film dirigido por Peter Strickland. Sin querer introducir demasiados comentarios que destrocen la película a los que no la hayan visto y tengan interés, se produce una interacción entre ambos universos realmente curioso. Por un lado, tenemos reunidos en un film muchos aspectos de lo que se vino considerando hauntology o muchos referentes utilizados  habitualmente en la críticas de discos durante estos últimos años hablando del cine de terror, el espectro vintage y las técnicas referentes a los antiguos estudios de grabación desde el culto a la Delia Derbyshire a la vuelta de tuerca imposible que nos lleva hasta Robin The Fog recogiendo los sonidos de un estudio de grabación clausurado de la BBC.

Eso vemos en la película,  el trabajo del técnico de sonido Gilderoy que viaja hasta Italia para trabajar en la grabación de los sonidos de la película de horror (aunque para el director Santini no se le pueda dar esta consideración) “Il Vortice Equestre” y de las vivencias que se van a producir en el estudio de grabación de todos los efectos. El aire surrealista de la película (de Berberian Sound Studio , no de Il Vortice Equestre de la que no vemos ninguna escena) está marcado en todo momento por la música y el sonido que lo convierte en una experiencia completa aunque quizás hay algo que no termina de funcionar en el metraje como para considerarla una gran película, auqnue quizás funciona a unos niveles donde el aspecto visual, la estética del estudio de grabación, el misterio oculto y la banda sonora hacen que se produzca una experiencia lo suficientemente intensa como para apreciarla como un híbrido extraño pero notable. Además, si buscamos en los créditos de esta película de Warp encontramos también la figura de Julian House, presencia que tan solo viendo las cajas de las bobinas donde graba Gilderoy se hace tangible (entre otras), además de encontrar en la banda sonora el nombre de Roj (teclista de Broadcast entre los años 1995-2000 y que también edita en Ghost Box) además de fragmentos de Nurse With Wound o Luigi Nono.

Cuando vi la película (y después al escuchar la banda sonora) acabé teniendo una perspectiva como de un homenaje que funciona en distintos niveles tanto por la narrativa de la película surrealista, con apariciones súbitas de la campiña de York, la estética de los protagonistas, el recuerdo al cine giallo, los estudios de grabación pretéritos, algo que la música inglesa (gente como Andy Votel y su labor en sellos como Pre-Cert Entertainment o Finders Keepers o el ya nombrado de House-Jupp Ghost Box) llevaba una década navegando e investigando por una cada vez más extensa lista de artistas y reediciones de la época, todo compactado en una experiencia completamente satisfactoria para los amantes de estos referentes. No tiene sentido calificar esta banda sonora como un trabajo menor del dúo, sino como una consecuencia inevitable donde son rastreables todos los aspectos sonoros de su sonido e integran el conjunto de una obra. Quizás sea la fotografía completa de una generación de artistas ingleses donde Warp ha sabido conjugar los dos aspectos de su labor editorial tanto musical como cinematográfica.

Lamentablemente no vamos a poder seguir observando hacia donde podía haber derivado la obra de Broadcast en esta nueva etapa tan prolífica, pero aún así supone un epílogo mágico a su discografía que sobrevivirá como un espectro de fantasía en nuestra memoria donde la voz de Trish nos seguirá palpitando desde la bruma. Y aprovechando que esta es mi primera reseña en 2013, desearos Feliz Año a todos los lectores de Concepto Radio.

Fran Martínez


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