Ecuador 2012: New York y sus distintos valores en alza…

La Gran Manzana, otra referencia ineludible y otra capital cultural que ha sufrido importantes cambios en los últimos 50 años. Por sus calles transitaron los primeros indicios de cultura de Club, se presenció el génesis del Hip Hop y se vivió una escena avant-garde dominada por el post-Punk de la que aún se recuerdan sabores. Más tarde una carismática facción del género House descendiente del Garage se estableció en sus salas de baile, unos rasgos que poco a poco fueron mutando hasta formar dos nexos diferenciados: la estela aburrida del Deep House impregnado por las influencias latinas y Gospel, y más abajo, un ejército de jóvenes productores como Levon Vincent, Jus-Ed o DJ Qu que configuraron una nueva estética a su imagen y semejanza. Pero hoy en día, actualmente, estos dos caminos, ambos House-orientados, conviven con un amalgama de protagonistas e ingredientes dispares que progresivamente van haciéndose fuertes y sacando la cabeza para reclamar protagonismo. Aunque lleva años en cocción, el guiso que combina la crew Tri-Angle con el ascenso queer Rap y la regeneración Modern Ballroom apadrinada en parte por Fade To Mind está ahora difuminando sus conexiones, está cogiendo el punto y revelándonos claramente el próximo futuro sonoro que albergarán las calles neoyorquinas.

2012 es el año, como digo, en que estas todavía sensibles pero decididas uniones empiezan a dibujar lo que podríamos llamar, de nuevo innecesariamente, escena. El concepto es cada vez más inútil, ya que muchos de los residentes en una misma ciudad o plano geográfico en ocasiones ni se conocen en persona, no han ni compartido horas de estudio y ni siquiera se han tenido que aguantar detrás de la cabina. Muchas de estas relaciones nacen y se consolidan en la jungla digital, aunque anecdóticamente y en este caso concreto, todos coincidan de manera presencial en un radio próximo y asequible para asentar cualquiera de estas. En este grupo de artistas visiblemente condenados a interconectarse destacan varias cabezas calientes, como son Mykki Blanco, Kingdom o Robin Carolan, los tres con diferentes roles dentro del circuito pero cada uno con su indispensable tarea a cuestas; el primero camina firma hasta la condición de líder del movimiento queer Rap, el segundo dirigiendo de manera brillante la facción estadounidense de Night Slugs y sirviendo de padrino para algunos prometedores artistas, y el tercero, aunque londinense, gurú y lince editorial detrás de uno de los sellos más envidiados e imitados del momento. Como decía en el punto anterior, la teoría pocas veces se corresponde con la práctica o la realidad; no olvidemos que esto son vulgares esquemas que tan solo pretenden ayudar al lector y aficionado a ver las cosas un poco más claras y en formato panorámico, ni mucho menos contar la verdad de una generación de jóvenes que ni conozco.

Uno de los componentes fuertes de esta película es Fatima Al Qadiri, artista multidisciplinar nacida en Senegal, criada en Kuwait pero consagrada ciudadana de New York que desató la atención del círculo especializado a raíz de su debut como Ayshay en el catálogo de Tri Angle. La inquieta fémina, poco después y aún en 2011, entregaba un excepcional EP de revisión resort-music infectado de retrofuturismo digital para UNO NYC (un EP que luego se encargaron de remezclar otros artistas residentes en la gran manzana, tales como el citado Kingdom o Dubbel Dutch) y bajo su nombre artístico más conocido, tejiendo indirectamente un puente entre dos de los sellos clave residentes ahora en la gran manzana. Salvando las distancias impracticables entre uno y otro, este 2012 nos está enseñando la definitiva consagración de Tri Angle (que además se está abriendo camino hacia un público más amplio con el fichaje de AlunaGeorge) y el recibimiento de una de las marcas revelación tanto por calidad, cantidad o por establecer una personalidad masivamente ecléctica como es la de UNO NYC. En menos de 10 meses, su nómina ha recibido a Mykki Blanco y sus Mutant Angels, misteriosos entes como Gobby o Arca y fenómenos canadienses como Jacques Greene, CFCF o Kuhrye-oo. Este listado de nombres indica un síntoma inequívoco que apunta, indirectamente, hacia ser la representación fiel del burbujeante amalgama estilístico sin condiciones que estamos intentando resumir ahora mismo. UNO NYC puede ser por ahora un sello pequeño que simplemente edita la música que le apasiona venga de donde venga, pero que con el tiempo tiene la oportunidad clave de convertirse en un vehículo de salida para muchos artistas del ecosistema.

Aquí, en este punto, conviene hablar de Kingdom y su buena perspectiva a la hora de dar forma a Fade To Mind (Ezra Rubin reside en Los Ángeles, junto a NGUZUNGUZU, pero su presencia y movimientos tienen mayor eco en la que anteriormente era su residencia, Brooklyn, que es el territorio donde se gestó la creación de la marca). Aunque está más que claro que la facción no pretende ser un trampolín de salida que albergue a productores o DJs cercanos al círculo newyorker ni una etiqueta representativa de una rama estilística, el perfil de la marca sí está cogiendo poco a poco ese sentido en su orientación, aunque solo sea como renovador de la estética Modern Ballroom, quizá y por ahora su punto más fuerte a la hora de sopesar el valor de la empresa. Todo comienza con “Stalker Ha” en 2011, o anteriormente con la incursión de MikeQ en la nómina de Night Slugs como remixer; antes de eso y aún retrocediendo más en el tiempo, sabíamos del gusto de Bok Bok por los residuos Vogue House implantados casi únicamente en New Jersey y que llevaban unos cuantos años confluyendo con el Jersey Club de los Brick Bandits, aunque sin visibles avances evolutivos en lo que respecta al sonido (“The Ha Dance”, temas clásicos de Robbie Tronco, Armand Van Helden y poco más había quedado sano después de la degeneración de la auténtica tradición Vogue). Con dicho single, digamos que Kingdom oficializaba y hacía pública el apasionado gusto de la plataforma por implantar o aplicar diversos aspectos del Ballroom, algo que luego explotó definitivamente con la llegada del primer EP oficial de MikeQ. Ya en Julio de 2012, vemos con nuestros propios oídos que el DJ (MikeQ) y algunos de sus re-edits o tracks soltados por internet en años pasados y sin ton ni son, se encuentran entre lo más pinchado y radiado en el pasado Sónar Festival, vemos como a Bok Bok le remezcla Vjuan Allure y predecimos un claro ascenso de la tendencia dentro del catálogo de Fade To Mind y de rebote, en gran parte de la escena electrónica Club-enfocada.

Otro aspecto a tratar y sobrevolado antes cuando citábamos a UNO NYC es el ascenso queer Rap, un acontecimiento que a algunos ha pillado por sorpresa y que a otros tantos nos ha parecido lo más lógico y previsible. En una sociedad como la que vivimos, casi plenamente globalizada y dentro de un género tan mermado por las estúpidas leyes primitivas como ha sido el Hip Hop, estaba claro que la ruptura total de prejuicios en cuanto a la sexualidad y orientaciones de los MCs llegaría de un momento a otro. La coincidencia quizá ha querido que este movimiento por llamarlo de alguna manera, tenga lugar en el mismo punto del mapa donde estas leyes virtuales un día se edificaron; protagonistas como Zebra Katz, Mykki Blanco y LE1F, los tres representantes más conocidos e importantes, están derrumbando con sus manifestaciones un buen número de obstáculos que ha costado años incluso visualizar con nuestros propios ojos (hasta hace 5 o 10 años, poca gente se preguntaba por qué no había un rapero gay probando suerte en el negocio). Aunque Blanco se perfila como la alternativa más rompedora y carismática, incluso mediática, los tres colaboran también como ingredientes capitales para dar homogeneidad al pastel que tenemos montado en New York.

Zebra Katz representa la puerta abierta hacia el espectro más comercial, tanto debido a su contrato con Mad Decent, su cercanía con el mundo de la moda y su pasado como referencia Vogue, Blanco por su parte parece ir por libre y tanto sorprende con un EP de Hip Hop industrializado y agresivo producido por Physical Theapy y Jeffery Joyal como prepara una mixtape en la que distinguidos manipuladores como Brenmar o la pareja NGUZUNGUZU harán su aparición en calidad de beatmakers. En cuanto a LE1F, de nombre real Khalif Diouf y con una de las mixtapes más provocativas y excitantes de lo que llevamos de 2012 a cuestas, encontramos la conexión que nos dirigirá hacia la realidad Hip Hop en la indivisible cuna del género. “Dark York” es, además de una declaración de intenciones de un artista genuino y el mejor trabajo creativo que ha salido por ahora de la escena queer Rap, un material que navega de manera sólida entre dos tierras; recibe producción de gente tan dispersa como son los dúos 5kinAndBone5 y NGUZUNGUZU y es puesta en circulación por Greedhead, label controlado por Heems de Das Racist. Sorprendente, no? La conexión es plenamente visible: nombres anexos a una realidad electrónica avant-garde y el apoyo de un sector Hip Hop más “clásico” para sacar adelante el trabajo. La cosa se pone aún más interesante cuando observamos que, este año, Greedhead también ha dado salida a la nueva mixtape de uno de los más sagrados comandantes de Queens (el sector más puro y al que seguramente menos gracia hace el tema de la apertura de puertas con diferencia), Meyhem Lauren.

El de la Smart Crew nos servirá de puerta para entrar en el último y no por eso menos importante ingrediente de la New York de hoy en día en cuanto a música se refiere. Con Harlem como principal referencia para los medios, aquellos que se deshacen en elogios con los dos personajes más mediáticos (A$AP Rocky y Azealia Banks), debemos aprovechar para desviar la atención hacia Queens y Brooklyn, tan solo admitiendo alguna excepción en el camino hacia las dos mecas. Lo primero es nombrar a Ka, MC de Brooklyn que antaño fuera miembro de Natural Elements y que ya amenazó con una manifestación tan sublime como es “Grief Pedigree” cuando fue el único invitado a colaborar en el celebrado e insuperable debut de su amigo Roc Marciano, nombre que debería copar un artículo como este a finales de año, época en la que ya debería estar disponible su nuevo larga duración. Lamentablemente, la realidad creativa, purista e imaginativa que propone Ka en este indispensable trabajo, está cada vez menos hidratada en la gran manzana. La relación o polvo entre la MPC y el MC que hace las veces de productor, diseñando y confeccionando los perfectos tiempos y seleccionando los apropiados samples para soltar su inteligente discurso desquitado de cualquier tipo de pose o pretensión y plenamente conectado con la calle, cada vez tiene menos sitio en el desquiciado mercado. Por eso mismo el aficionado y el experto tienen que valorar propuestas como las de Ka, hoy en día casi cercanas a la artesanía.

Girando la cabeza y deteniendo la mirada en Queens, volvemos a fijarnos en la necesaria vuelta de Meyhem Lauren, una de las puntas del iceberg que ayudó al ex-chef de origen polaco Action Bronson a dar sus primeros pasos en esto de la lírica. En “Respect The Fly Shit” se dan varios punto de interés si repasamos sus características; lo primero y antes mencionado es el hecho de que haya sido Greedhead (o el vehículo de Heems para dar oportunidades a la savia fresca, véase Big Baby Gandhi, etc…) quién haya decidido apadrinar el lanzamiento (algo así como el núcleo joven de New York y Action Bronson devolviéndole el favor a un viejo rockero quizá algo desubicado), lo segundo es que Lauren haya confiado en tan solo dos productores para todo el arsenal instrumental y, por último, que uno de ellos sea Harry Fraud, otro de los nexos donde se alimentan hoy en día casi todas las propuestas del género nacidas en New York. Es el productor de moda, el más codiciado claramente, con una cartera de proyectos en su haber y que están por venir que da auténtico vértigo. Con un estilo muy variado y sample-clásico-enfocado (una tendencia que vuelve, como demuestra la iniciativa “Blue Chips”, mixtape de corte tradicional que pronto recibirá segunda edición y en la que Bronson coge el micro y Party Supplies la MPC), saltó a la opinión pública gracias al fascinante beat fabricado para “Bird On A Wire” a principios de 2012. Desde ese momento no han parado de llegar tracks y piezas con “la música de Harry Fraud” inundando sus primeros compases. Su última victoria es la producción completa del último largo de Smoke DZA, “Rugby Thompson”, acontecimiento notable que nos volvería a situar momentáneamente en Harlem.

Antes de acabar el artículo en Brroklyn, no podemos olvidarnos de mencionar a la ascendente crew World’s Fair, grupo de jóvenes productores y MCs de Queens del que se descuelga el trío Children Of The Night, proyecto que ha visto este año su primer largo impulsado por el trampolín Mishka NYC (plataforma con muchísimo peso en el género Hip Hop hoy en día) y que, aunque confiado casi en su totalidad a productores de Detroit (SKYWLKR, Black Noi$e, en parte artífices del fabuloso “XXX” de Danny Brown en 2011), respira la elegancia y posee la tensión ambiental que antaño caracterizó a los mejores productos venidos de New York (y ojo, no son unos nuevos Das Racist). Nos movemos definitivamente a Brooklyn para echar un vistazo rápido a lo que allí ha ocurrido en los últimos meses. Muy rápido: El-P vuelve y con él se trae una vuelta del Hip Hop más combativo y cabreado, Mr, Muthafuckin’ eXquire, ese residuo horrorcore también apoyado por Mishka NYC ficha por una major, y aparece en escena Joey Bada$$, talentoso MC capo de la Pro-Era Crew para posicionarse como uno de los raperos más prometedores del momento, a pesar de tener 17 años.

En cuanto a El-P y eXquire la relación está muy clara; el primero volvió a dar señales de vida en 2011 produciendo varios tracks de “Lost In Translation” y el segundo se benefició claramente de la renovada salud del capo de Definitive Jux. Ahora, en el próximo semestre del año, nos tocará comprobar que lo de Mr. Muthafuckin’ no será nada pasajero. El Producto por su parte debería ser reconocido (y lo será seguramente por la mayoría de medios especializados) como uno de los artistas del año, tanto por la cuidada resurrección de su vena artística como de sus facetas como productor, ocupándose enteramente del decorado para “R.A.P. Music” de Killer Mike y de su “Cancer 4 Cure”. La esencia Company Flow sigue latente pero menos paranoica, igual de inteligente y retorcida, pero con un punto más colérico y agresivo, las bases proporcionadas son como puñetazos en el estómago creados a partir de basura intoxicada y la lírica de ambos álbumes coincide en plantear una visión introspectiva y subjetiva de la vida y andanzas en la calle. Lo más importante sin duda son las referencias a la golden age post-Public Enemy, los destellos bomb squad y el tono, el tono directo, real, sincero y enfurecido de ambos para dar vida a sus versos. Sin duda y si nadie lo impede, la dupla de referencias más importante que el Hip Hop recibirá este año.

Ni el de Atlanta (Killer Mike) ni El-P tienen en principio nada que ver con Bada$$, tan solo este último por compartir barrio de nacimiento y residencia. El joven de Flatbush ha ascendido sobremanera en los últimos meses debido a la aparición y preparativos para “1999″, mixtape debut en la que se sirve de algunos beats clásicos (DOOM, Dilla, etc) y las virtudes de dos de sus colaboradores (Chuck Strangers y Capital STEEZ) para crear un dibujo fresco y desengrasante de la vida en la gran manzana. Su visión la relataba hace poco en una entrevista para MTV: “I’m just stressing myself out trying to do something amazing.” Y exactamente Joey no propone nada innovador o unas coordenadas únicas, simplemente la visión particular de un joven que se prepara para entrar en la High School y que pretende imitar o rendir homenaje a sus ídolos, beneficiándose además de la música e influencias que ellos han dejado por el camino y en su ADN. La importancia de Bada$$ en este film llega gracias a sus potentes y elegantes atributos con la manera de versar, una muestra de que el fenómeno Houston-afectado de A$AP Rocky no se convertirá en la tendencia a seguir por los jóvenes de New York y que el arquetipo de MC clásico sigue estando bien a salvo.

Para saber más, puedes consultar los FOCUS sobre la cultura Vogue / Ballroom o el de Ángeles Mutantes, dedicado al queer Rap.

Frankie Pizá


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