
Si es que a la joven y carismática vocalista escandinava no le ha podido salir mejor socio –o jefe–. Aunque es Fatima quien firma este majestuoso, brillante y bellísimo EP, no debe obviarse la producción y dirección musical de Floating Points (Sam Sheperd), artista que está labrándose su propia estatua de oro como el gran mago del Deep House actual. Porque aunque las influencias y texturas son muchas, este material que aquí encontramos debe etiquetarse dentro de esa etiqueta, sub-género últimamente estancado al que le vienen de perlas auténticas joyas como esta.
La cosa aparece limpia, con 4 cortes bien ponderados y cultivados, una portada sobria y dorada, como queriendo advertir del tesoro que encontraremos al poner la aguja en el surco. Eglo es una marca que poco a poco y referencia tras referencia está adquiriendo un tono señorial inclasificable; en la casa de Sheperd se respira amor por los clásicos, por la tradición instrumental y, además, se traslada de manera quasi perfecta a las últimas tendencias y abstracciones. Con “Follow You”, Fatima Bramme Sey se consolida como principal pareja de baile de Floating Points y renueva su catálogo de la manera más brillante después de aquel primerizo “Mindtravellin EP”, el inglés por su parte controla los tiempos de manera notable; deja espacio para que la cantante muestre todos sus destellos y florituras cristalinas, además de proclamarse –de paso– un auténtico virtuoso del Rhodes. Digamos que todo fluye de primera; armonía vocal, influencias recogidas de los primeros clásicos del Future Jazz, composición y arreglos casi divinos y una mirada –futurista y respetuosa al mismo tiempo– dirigida a los grandes clásicos del Jazz-Funk afroamericano.
“Cinnamon” da el pistoletazo de salida a modo de intro, conjugando suspiros y notas susurrantes de la sueca con delays oxigenados que dan salida a una fantástica percusión y unas notas de piano elegantes orgánicas y perfectamente ubicadas. A partir de ahí nuestra mente se pone en situación y comienza a recordar los años dorados de Talkin Loud y el Acid Jazz, los años de Detroit Experiment y demás glorias de la instrumentación futurista combinada con elementos electrónicos. “Mind” sigue la misma línea rítmica de “Cinnamon”, aunque comienza a prepararnos y mostrarnos las mágicas y diversas cualidades vocales de la joven diva, con fraseos constantes, cambios de tono y ténues líneas melódicas que se expanden debajo de su voz. “Innervisions” reñiría junto con el último corte por llevarse la palma como gran obra maestra de este título; una vez más elegantes arreglos proporcionados por Floating Points mientras Fatima interpreta su rezo magistral y profundamente espiritual. Para el final y como en las buenas películas, lo mejor. Si hay un tema que destacará cuando pasen años y años, referencias, títulos, recopilatorios y selecciones, ese será “Red Light“; casi 11 minutos de duración en una obra post-Carl Craig claramente influenciada por la abstracción detroitiana, el Broken-Beat más relajado estilo King Britt o las enseñanzas de genios del Jazz-Funk como Norman Connors, James Mason o Roy Ayers. Fatima alcanza su clímax vocal y Floating Points lo hace tanto al piano como al sintetizador –esas líneas delgadas, afiladas, infinitas–, proporcionando unos detalles instrumentales claramente insuperables. Un EP esencial, maravilloso y sin duda una de las parejas más talentosas y creativas de este 2011.
Frankie Pizá
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