FOCUS: Autonomic Sound

No es nada nuevo, aunque sí es algo latente y que, en ocasiones, no está recibiendo la atención que se merece. Es complicado, no voy a mentir: cada año y con esta actividad, inmediatez y talento, surgen 3, 4 o 5 sonidos nuevos cada curso –sonidos por supuesto, influídos por cosas y géneros ya construídos, ya constatados y sobre todo, inventados–, véase Juke, véase Witch House, véase el inminente Bubbling House o el Dutch House, por poner los ejemplos más radicales y sorprendentes, aquellas mutaciones que más resaltan en un mundo tan puntiagudo como la música electrónica. Los orígenes del Juke se pueden dibujar gracias al Booty House, la tradición Jack y el Ghetto-Tech más frenético. Witch House sería lo mismo que Ghost Drone o por qué no incluirlo, la apasionante Zombie Rave también podría hacerse con un hueco como etiqueta generalista, aunque todo venga del shoegaze, el Hip Hop infectado de codeína en el Sur de Estados Unidos y la estética esotérica manchada por una obsesiva actitud lo-fi. Como más novedoso encontramos el Bubbling, tendencia nacida en Holanda que pronto recibirá un artículo especial en nuestra web y que consiste en una sucia infección macarrónica entre Hip Hop, House, Reggaeton y polyrhythms que nos recuerdan de manera exagerada al Grime o al UK-Funky.

Esos son 3 de los sonidos más personales y carismáticos surgidos –repito, que no inventados– en los últimos 2 años, aunque por supuesto no son los únicos, hay muchos más, muchas más mutaciones más discretas que poco a poco van abriéndose camino entre la lluvia de etiquetas que diariamente tenemos que soportar; post-Dubstep se afianza como recurso para describir la influencia de la IDM, el R&B y el UK-Garage en la rítmica –ya muy difuminada o casi inexistente– del Dubstep, Funkstep revitaliza la tradición del House del Reino Unido aportando síncopas heredadas del 2-step y, el Future Garage es una simple evolución de los métodos utilizados por el UK-Garage en el tratamiento vocal y rítmico, gracias a la ayuda y aportación de otras importantes influencias. Por supuesto me olvido de infinidad de movimientos, actitudes y tratamientos sonoros que, por no estar claramente a la orden del día o, por no tener una naturaleza rítmica parecida a los nombrados aquí, se quedan definitivamente fuera a la hora de intentar trazar el contexto en el que se está moviendo, ahora mismo, el sonido ‘Autonomic’.

El drum’n’bass estaba muerto, os acordáis? Yo sí, me acuerdo cuando casi sin excepción todas las publicaciones especializadas veían y vaticinaban el inminente último bocado –el mejor, como creo que todo el mundo piensa– que el Dubstep iba a propinar a esa inmensa tortilla de patatas bien constituída y proporcionada que parecía ser el drum’n’bass. Pesos pesados pasándose vulgarmente al otro bando –el más repetido y fraudulento es siempre Breakage–, desaparición por pasada de cocción de otros grandes y legendarios exponentes –uno a vuelto, claramente desintoxicado pero aún pasado de vueltas, es Photek–, otros se han mantenido ahí ahí, capeando el temporal pero apoyándose claramente en nuevos guisos, más sabrosos –véase Commix–. Estaba claro que la seriedad, la escasa innovación y el aburrimiento que producía cualquier disco de drum’n’bass o Jungle en los últimos años era algo que, una de dos, o acababa completamente con el género –pasando a ser algo únicamente para unos cuantos outsiders, relegando toda su historia a las zonas más oscuras de la oferta de Itunes y esperando su turno para un posible revival ‘vintage’ años después– o, impedir ese último mordisco de los géneros más desbocados de la escena Bass británica y mutar completamente hacia una posición que no destruyera del todo su inmenso legado –situación complicada, hubo un tiempo en que o te convertías en Dubstep o, morías en el intento–.

La suerte o el talento han querido que no pasen ninguna de las dos cosas antes descritas. El drum’n’bass sigue existiendo como etiqueta, como palabra escrita en tinta china que se antoja imborrable por los siglos de los siglos. Pero ya no es drum’n’bass al uso, aquello acabó, mutó y no precisamente de la peor manera posible; gracias a algunos nombres que más abajo desglosaremos, el género de los 170 BPM en adelante ha conseguido mantenerse en equilibrio al borde del precipicio y combinar de manera brillante su razón de ser básica con nuevas y minimalistas texturas otorgadas –ciertamente– por otros estilos. Digamos que la estupenda comilona que se iba a pegar la escena Bass con uno de sus miembros más antiguos se ha impedido y, no solo eso, ha contribuído a que el susodicho adquiera después de años una nueva autonomía, una nueva auto-suficiencia y que, bajo una tremenda presión, resucite de manera esplendorosa. Ya se sabe, no hay mal que por bien no venga.

Autonomic

“La autonomía es un concepto de la filosofía y la psicología evolutiva que expresa la capacidad para darse normas a uno mismo sin influencia de presiones externas o internas (ver libertad individual). Se opone a heteronomía.”

Antes de empezar, es un gran nombre, amplio y muy acertado. La primera vez que lo vi escrito o escuché hablar de ‘Autonomic’ fue a finales del 2009, justo después de que se volviera a regar la maceta de Exit Records y se fundara Autonomic y NonPlus+, sellos capitales y que avanzan juntos, al unísono, encontrando poco a poco su sitio como una auténtica guerrilla. Es increíble pero, antes de que cualquiera pudiera entender la fundación o aparición de estas marcas como la gestación de un sonido, la historia ya estaba más que masticada y dispuesta a emprender su camino entre matorrales; el principio de verdad llega en 2009, con Plus Ultra (la unión de Instra:mental y dBridge) y con el primer “Autonomic Podcast Layer 01″. Allí cabían y se entrometían con precisión militar nombres como Jimmy Edgar, Autechre, Michael Stearns, Jay Dee o The Cure, junto a muchas y enfurecidas nuevas producciones tanto de los maltratadores del mix como de Consequence, Abstract Elements o Black Pocket (Steve Spacek, hermano de dBridge). Mirando el tracklist completo de este germen del sonido Autonomic, uno se da cuenta de que estos tres productores que nunca destacaron dentro del mercado drum’n’bass clásico, han sabido reutilizar las enseñanzas y tablas adquiridas basándose en una buena recepción y observación de lo que está ocurriendo y una buena actitud a la hora de experimentar y dejarse enseñar por algunas raciones de música atemporal.

‘Autonomic’ es algo complicado de explicar de manera definitiva y científica, no es algo que tenga patrones personales o únicos, no hay características demasiado acentuadas para poder realizar la típica afirmación “esto es Autonomic” y que suene con fuerza y firmeza. Es un sonido cimentado en los patrones del drum’n’bass pero dejando espacio para silencios, envoltorios IDMizados y sobre todo, dando un trato de favor a las texturas minimalistas, dejando de un lado la agresividad para convertirla en contención, complejidad y, en ocasiones, hasta suavidad. Aunque lo más interesante no está en esta nueva sonoridad, lo más apasionante es que esta nueva facción rebelde dentro de la escena Bass se comporta de manera totalmente autónoma, declarándose casi como una república independiente; dicha etiqueta solo podrás encontrarla en las cuentas Soundcloud de Boddika, Jon Convex, dBridge, Consequence, Joe Seven o They Live, únicamente podrás visualizarla en lanzamientos de esos tres sellos antes nombrados dirigidos por las mismas cabezas pensantes. ‘Autonomic’ da sensación de cerrado, parece tratar de dar un cuerpo a la denominación gracias a tímidos y desenfadados aires separatistas.

Como sello –porque ahora ya es un sello con todas sus consecuencias, menos prolífico pero igual de importante– esa palabra ha contribuído con algunas de las mejores referencias escuchadas dentro de este ecosistema; desde Distance –Planet Mu–, Laura Pacheco aka Riya o el primer testimonio de la unión de Joe Seven y Consequence como They Live. Todo haciendo su aparición entre varios EPs conjuntos de los peces gordos de toda esta historia.

Pocas veces una simple club night esporádica y una serie de podcast para ilustrar sobre tal metodología y pinchajes –a propósito de estos podcast, huelga decir que el mejor y más bien estructurado es el único oficialmente editado, justamente para la edición número 50 de la serie FabricLive el año pasado–desemboca en un sonido tan limpio, brillante y cultivado como es el sonido ‘Autonomic’. Sin duda alguna también hay algo de suerte en este asunto; como sabemos hay miles de noches o promotores que intentan implantar su sentido de la música y selecciones como la mejor alternativa del ancho panorama electrónico, algunas llegan a conseguir su propósito con duro trabajo y, algunas hasta lo superan, dejando las primitivas intenciones en algo casi simbólico. Este sub-género, etiqueta o actitud se eleva casi únicamente gracias a una tremenda generación de productores que decidieron un buen día lavarse la cara, coger el toro por los cuernos y crear un mundo aparte que ha cambiado sin marcha atrás la manera de entender el drum’n’bass.

Aunque hay muchos más nombres –concretamente podríamos decir que hay todos los que en algún momento reciente han editado algo en esos tres sellos, aunque luego hablaremos del panorama fuera de esta comunidad–, aquí vamos a hablar de los 4  más representativos para este sonido y, lo vamos a hacer conociendo y valorando un posible margen de error provocado por las últimas e hiperactivas carreras en solitario de los integrantes de Instra:mental –en concreto–, centradas en una posible evolución de su propio sonido o quizá su primitiva intención de desmarcarse de lo que en un sentido básico, entendemos hoy por hoy como ‘Autonomic’.

dBridge

Darren White es el hermano de Steven White y viceversa, según de qué estés hablando, puedes invertir esta máxima. Aquí tenemos al que para un servidor es el auténtico artífice –también se visualiza como ferviente conservador– del sonido aquí desgranado; un académico de la producción, un fanático del [Korg] Mono/Poly y el [Mini] Moog –sintetizadores donde se encuentra, según él, la clave–, una suerte de personaje evolutivo que lleva desde 1993 en todo esto y que, sus pintas de chamán rastafari como integrante de Bad Company no daban buena fé de lo que se escondía tras sus rastas. The Sewage Monsters, Future Forces Inc., Digital Nation, Dub Hustlers y la nombrada formación son algunas de las paradas por las que este arquitecto ha pasado en las dos últimas décadas –sin destacar, como antes comentaba–. dBridge –o D-Bridge en otras ocasiones– es su primer y último alias hasta la fecha –obviando Monochrome, que solo le sirvió para co-protagonizar un EP junto a Genotype en 1998–, un aka que ha ido incorporando o más bien eliminando capas a su sonido hasta llegar a la sólida actualidad; desde Jungle de mala calidad, drum’n’bass al uso o alguna reminiscencia UK-Hardcore pueden visualizarse en su extensa discografía en sellos como Metalheadz, Liquid V o Phat Trax. Sin asegurarlo, propongo que el cambio en la mentalidad –previa que se está perfeccionando actualmente– fue provocado por “The Gemini Principle”, 12″ protagonizado en su propio sello Exit Records en 2007 –el sello fue fundado en 2003, aunque con muchos bajones y con una época casi únicamente dedicada a los lanzamientos de su hermano como Black Pocket–. Aquella referencia contenía dos cortes serios, oscuros y corpulentos –previos a lo que después sería el álbum con el mismo nombre–, cultivados durante horas de reflexión en su estudio e imprimiendo al drum’n’bass es halo de minimalismo que hoy se ha convertido en su característica más válida.

Poco después hicieron su aparición en solitario gente como Consequence, Instra:mental, SpectraSoul, etc… No diré que fue aquel álbum el que cambió la actitud del sello porque no sería cierto, aunque sí contribuyó de manera bastante importante; pianos, voces femininas, suavidad, claridad y una ausencia casi total de motivos adquiridos de la tradición jamaicana y los recursos típicos del género. A partir de ahí la producción del sello aumentó, cambió varias veces la presentación de sus referencias y fueron apareciendo otras figuras clave; ASC, Joe Seven, Consequence, Genotype –con su propio LP–, Skream e incluso el freelance Scuba. Todo hasta llegar a They Live, la pareja que junto al fundador del sello viene a constatar y elevar exponencialmente el sonido ‘Autonomic’. Exit experimentó el año pasado uno de sus clímax creativos y editoriales con “Mosaic Vol.1″, recopilación de tracks exclusivas donde algunos de los nombres antes mencionados se encargan de dar uno de los últimos retoques a la nueva cara del sello y por extensión al sonido del que hablamos; tracks melancólicos, con puntos esotéricos, influencias sci-fi, manipulaciones complejas, residuos difuminados de lo que fue el drum’n’bass y acercamiento único, personal y ambiguo tanto al Techno, al Dubstep y a la IDM. Esta selección de tracks es totalmente esencial para entender la autonomía de este sonido.

La historia y catálogo reciente de Darren White nos ha regalado algunos de los tracks más importantes del sub-género; en lo alto figura “Redenzvous” –aparecida en “Mosaic Vol.1″ y hace poco editada en White Label–, luego aparecerían “Love Hotel” y “Utorn U” –track aparecido en régimen de free download para la web Surus–, aunque uno no debe olvidarse del no poco material que White a fabricado codo con codo junto a nuestros siguientes invitados. Las informaciones dicen que dBridge no ha parado ya de cambiar su sonido y, según comenta en alguna entrevista, está probando incluso con aportar las vocales de sus tracks, experimentando con las posibilidades y no parando –al parecer– de evolucionar. Aunque quede claro que lo de ‘Autonomic’ es todavía un movimiento tímido y del que es complicado trazar su futuro, no cabe duda de que Darren White, su marihuana y su estudio, son los auténtico artífices de evitar la casi-muerte del drum’n’bass.

Instra:mental

Que Instra:mental son la pareja más importante del año –que me perdonen Ford & Lopatin, Hype Williams, Africa Hitech y alguna más que no me viene a la cabeza– no es nada nuevo, se veía venir o tenía que pasar como se suele decir. No son la pareja del año solo por su sonido y por haber publicado su hasta ahora único LP desde comienzos de la década pasada, lo son esencialmente por que viven el estado más alto de creatividad, tanto en pareja como en sus respectivas carreras personales, se muestran infalibles, prolíficos y expertos, no titubean ante ningún sello o marca y, ni mucho menos, ante algún estilo fuera de su espectro; Electro primitivo, Techno, la década de los 90 en Warp, Detroit, Acid, Dubstep, House y más infecciones podrían extraerse como órganos limpios dentro de una posible autopsia.

Se llaman Alex Green y Damon Kirkham, son de Londres, hemos hablado ya mucho de ellos y, apuesto a que ya conoces su historia previa, una carrera que comenzó en el año 2000 y que hasta el final de la década pasada no recibió la atención justa y merecida. Sus primeros pasos los dieron via Demonic, aportando al catálogo del sello algunos 12″ de Jungle afilado y drum’n’bass bastante coherente aunque monótono. Después de aquello desaparecieron del mapa, literalmente. En 2007 resurgieron y gracias a Darkestral tuvieron la oportunidad de entregar algunos de los tracks más originales e intensos aparecidos en la legendaria marca en toda su historia; “Pacific Heights”, “Sakura” o “Comanche”, donde se comienza a juguetear con las Drexciya-influencias y la Bass Music alejada de los rangos altos de BPM. En 2009 colaboran por primera vez en Exit Records y comienza la serie de podcasts ‘Autonomic’, fundan su impecable sello NonPlus+, marca orientada hacia todo el espectro Bass y que no hace ascos a otros géneros o metodologías, prueba de ello son las incursiones del gran genio Actress, Jimmy Edgar, LoL o Kassem Mosse –todos productores, formaciones o talentos reverenciados por la pareja Instra:mental–.

Su sonido único e intransferible comienza a extenderse en ese mismo año, empiezan a llover ofertas de remezcla, colaboraciones, podcasts para medios especializados y además empiezan a posicionarse como estandartes del Neo-drum’n’bass, algo que ellos mismos se están encargando de desmentir con hechos en este último año. La evolución de Intra:mental debe marcarse en dos caminos distintos: A) la contribución a la materialización del movimiento ‘Autonomic’ junto a dBridge y los sellos de ambos y B) la evolución en solitario de cada miembro y, por tanto, la evolución de su sonido conjunto y de la escena en general. La influencia de Instra:mental es gigante en estos momentos, “Resolution 653″ es uno de los discos del año, algunos de sus temas son los más pinchados y algunos fueron los más buscados a comienzos de 2011 y su reciente hiperactividad está marcando sobremanera la evolución de la música electrónica en términos generales.

Boddika está on fire, nadie lo duda tampoco. El también conocido como Al X Bleek es un exagerado fabricante de tracks ganadoras, de material orientado a la pista de baile pero con los principios muy claros; recogiendo influencias de patrones variados, Boddika se muestra cómodo en el Electro, el en Acid House, entrega brillantes composiciones con tintes R&B y House, domina a la perfección los bajos gordos y metalizados, además de vislumbrarse como uno de los mejores remixers de la actualidad. Sus dos referencias con el sello de Loefah, Swamp 81 –además de su próxima colaboración con Joy O– están entre los plásticos más vendidos y observando y prestando atención a su sonoridad, podemos plantear que es el hombre creativamente fuerte dentro de Instra:mental.

Damon Kirkham aka Kid Drama y ahora Jon Convex es la segunda parte de la pareja, a menudo la más distante y reservada, una mitad que ha elegido este 2011 para estallar en solitario; todo empieza con la entrevista a la pareja en FACT y su primer podcast en solitario, seguidamente se anuncia su primer EP como Jon Convex, “Convexations EP”, via 3024 (Martyn) y que estará disponible el próximo 13 de Junio. Podemos intuir gracias a los snippets que Damon se decanta por las influencias del Electro como cimiento más poderoso, coqueteando con el Techno, el 2-step y el UK-Garage, produciendo un sonido corpóreo pero también agresivo.

La bipolaridad creativa de Instra:mental está marcada con fuego en “Resolution 653″, revelando además y tras su escucha, los caminos futuros por los que pasará el sonido de ambos. De drum’n’bass bien poco y, de ‘Autonomic’, tampoco mucho; Electro oscuro y subido de BPM, virulencia Acid, quebrados variados –Dubstep, Broken, UK-Funky–, Techno, IDM, Ambient... “Thomp” es de lejos el mejor track, el que consigue determinar y representar todo el poder del sonido actual del dúo. “When I Dip” es otro de los temas del año –no incluído en el largo, en un primer momento se propuso la autoría de Boddika, aunque después de transformó en el track-cebo de la pareja–, con esa voz hipnótica y la evolución orgánica, una suerte de Electro macarra que recoge lo mejor de la Bass Music y lo reinterpreta sin apoyarse en complejos o retorcidos métodos.

‘Autonomic’ nació con ellos pero, no acierto a saber o discernir si sigue con ellos. Habría varias posibilidades: una sería que se convirtieran –Instra:mental– en una autoridad electrónica sin parangón, ofreciendo tratamientos únicos y proporcionando hits y más hits a la frenética escena UK. También podrían seguir actuando como defensores de la nueva imagen del drum’n’bass, abriendo aún más las puertas de este sonido gracias a su marca NonPlus+ –una de las marcas con menos prejuicios de la actualidad–. Estas dos últimas pueden y se ha demostrado que pueden compaginarse, aunque será complicado de mantener. La última opción que me viene a la cabeza es que ‘Autonomic’ se quede en una anécdota de un par de años o peor, que se convierta en un prostíbulo sonoro por culpa de la enorme actividad y variedad de influencias que destila la pareja. Ya veremos!

ASC

Aunque no figura como creador o fundador de ninguno de los dos sellos, James Clements es uno de los nombres más importantes del movimiento ‘Autonomic’. Su actividad no ha tenido casi fluctuaciones en más de 10 años, lleva editando álbums, EPs y 12″ de manera constante desde 1998, la mayoría en su propia marca Covert Operations, fundada en el año 2000. Actividad impoluta casi como su sonido, el cual lleva impecable la misma cantidad de años; a pesar del cambio progresivo en la apariencia rítmica de sus composiciones –el abandono de las frenéticas ecuaciones del Jungle–, ASC lleva desde el comienzo de sus años como productor defendiendo las atmósferas cristalinas y reflexivas, ambientales y en ocasiones de acentuación sci-fi. Por eso mismo no estaría de más nombrarle influencia capital de los cerebros menos constantes que después resucitarían su figura a base de incluir su material en los podcasts ‘Autonomic’. La adoración de Instra:mental por el sonido de Clements desembocó en el rápido reenganche de este productor en la escena actual, otorgándole el nombre que ya se merecía y brindándole la posibilidad de protagonizar uno de los títulos capitales de la nueva cara del drum’n’bass, “Nothing Is Certain”, primer LP –por cierto– de NonPlus+.

La originalidad, tanto rítmica, sonora y estética es lo que predomina en este largo publicado el pasado verano, pura clase que oscila entre atmósferas espirituales, Techno-steps de ejecución precisa y potentes, manipulaciones de sintetizador oscuro y profundo… 13 tracks que crean una distopía de aires cinematográficos, consiguiendo representar –por primera vez– el modelo o prototipo de lo que debe –o quiere– ser el sonido autonómico. No estaría fuera de lugar considerarla como la primera obra cumbre y testimonio oficial de que el drum’n’bass vuelve a tener pulso. A raíz del éxito de este álbum, Clements está viviendo una segunda juventud; fundación de otra marca propia, Auxiliary, paso por Autonomic y hoy mismo la publicación de un 12″ en Exit Records, el gutural y Funktástico “Stutter”.

They Live

Ya hablamos de ellos hace un tiempo, cuando publicamos nuestra primera Lista de “25 Talentos” para este 2011. Aprovechamos para señalarlos –con perdón de Rockwell, al que le dedicamos un FOCUS completo– como una de las grandes esperanzas del drum’n’bass a nivel global y, del sonido ‘Autonomic’ en concreto. No es que sean una pareja de debutantes, nada más lejos de la realidad: se trata de Joe Seven (Joseph Smaje) y Consequence (Cameron Mclaren), productores ambos en la cada vez más extensa nómina de Exit Records. Tanto su primer EP para Autonomic “Pure Palms/Don’t Know What To Say” como su primer LP “Cancel Standard” se vislumbran piezas esenciales para el desarrollo saludable del género; totalmente influenciados por la Ciencia Ficción y sus bandas sonoras de bajo presupuesto, estos dos grandes talentos crean un puzzle sonoro en el que predominan los bajos metalizados y escupidos matemáticamente encima de motivos minimalistas, espacios huecos y rítmica científica con una poderosa carga dramática.

Si hubiera que destacar algo del fantástico material que ofrecen estos dos productores, eso sería el desbordante control del Funk que imprimen en todas sus composiciones. Algo que Consequence –como podemos comprobar en su primer álbum con Exit “Live For Never”–tiene muy bien aprendido; sería otro álbum esencial para entender la manera en la que todos estos artistas consiguen dar un tratamiento totalmente alejado del drum’n’bass que conocíamos hasta ahora, conjugando elementos del Detroit Techno más épico, la ciencia aplicada de las primeras épocas de Warp o la pareja B12 y una profunda complejidad rítmica totalmente acorde con los tiempos que vivimos.

Panorama

Haciendo un barrido, tenemos un género que estaba condenado a la desaparición, una serie de competentes innovadores que consiguieron salvarle el pescuezo in extremis, algunos talentos resucitados y diamantes en bruto que poco a poco van incrementando la lista de fabricantes del sonido ‘Autonomic’. También hay vida fuera de NonPlus+, Exit o Autonomic: tanto el mencionado Rockwell, la siempre fiable marca Darkestral –y todas sus subsidiarias–, Shogun Audio, Critical Recordings, la nueva y rejuvenecida cara de Icicle y nombres menos conocidos como los de Alix Perez o Sabre conforman una espectro o ecosistema muy favorable para el asentamiento del drum’n’bass como uno de los sonidos más clásicos que ha sabido adaptarse con firmeza y sin achantarse ante el diluvio estilístico de los últimos 3 años. A partir de aquí se abren dos caminos no precisamente controlados por un potenciómetro y, al igual que la situación de Instra:mental, el sonido ‘Autonomic’ puede empezar a convertirse –debido a su amplitud de miras y feroz asimilación de otras influencias– en un simple último coletazo o alternativa demasiado tímida para una escena Bass que únicamente piensa en mutar, cambiar, mezclar y fabricar entes híbridos con los que provocar algo de sorpresa. Aunque a dBridge no se le ve con voluntad de ponerse a parir tracks pisteras como ahora mismo está haciendo su colega Boddika, sí es verdad que la potente influencia y estela del desarrollo de Instra:mental puede afectar a lo que en un principio se pensó como una alternativa y evolución para el sonido clásico del drum’n’bass. A continuación y para acabar os dejo los que para un servidor son los grandes clásicos del sonido ‘Autonomic’.

Frankie Pizá


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One Response to FOCUS: Autonomic Sound

  1. Sensee says:

    Ya era hora de que la crítica musical de aquí se hiciera eco del cambio de paradigma en el Drum & Bass. ¡Genial artículo!

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