Una Oda a la Portada, por Thabeat Valera

El título en este caso lo dice absolutamente todo. Te presentamos una reflexión muy profunda y personal de Thabeat Valera sobre lo poético de las portadas, todo lo que conllevan y lo que pueden significar dentro o en el transcurso de la vida de un autor/artista. Como si de un puzzle se tratara, nuestro invitado describe muchas de sus influencias musicales y artísticas mediante la selección de 22 portadas en las que podremos encontrar todo tipo de conceptos y disciplinas; desde el cómic ilustrativo, pasando por el surrealismo, Mati Klarwein, Moebius, Rauschenberg, el Gothic Futurism de Rammellzee o el collage en un basto catálogo de muestras de arte imperecederas que podemos encontrar en lo que son también 22 trabajos musicales fantásticos. No es una lista cualquiera, es un retrato casi completo de un artista mediante la música y los pedazos de historia que han creado su personalidad y carácter artístico. Una balada para un delirio.

Sobre Thabeat Valera

Dibujante, pintor, tipógrafo e impresor gráfico para su obra impresa en físico, que abarca carteles, catálogos, sobrecubiertas para vinilos, libros, ilustración editorial y publicitaria. Miembro del proyecto-experiencia-ensayo-colectiva de un grupo de pintores eclécticos denominado Grupo Croixsang (Luis Garcia Mozos, Fasim, SixeArt, Blobz y Rorro Berjano, con la ayuda de Victor UVE en la dirección digital). Miembro del consorcio Upper Egypt Series (DJ UVE, el abel pix – Galleta Records, Charles Louis – DJ Asmatic, Ismael Sustraivibez, Javi FunKayOn y DJ Tres). Colabora para Enlace Funk Magazine en su sección Los relatos, seres y espacios, y escribe para su blog: Los Valientes Duermen Solos.

Rolling Stones

LP, “Their Satanic Majesties Request”, London (1967)


Foto: Michael Cooper

Ilustración: Tomy Meeviwiffen

Hasta entonces, la impresión era entendida como aquella que queríamos plasmar en plano pero, los Rollings Stones, que se las sabían todas, se habían marcado un éxito editorial. Y en esta ocasión a costa de uno de sus más baluartes, una excelencia óptica que hallamos en esta esmerada edición en rústica, ¡su fotoretrato impreso en holográfia! Bueno, bueno, bueno. La cosa se está moviendo. Parece ser una visión reinventada en sus tres dimensiones, donde los colores y sus formas, quedan proyectadas como un sueño suspendido en el aire. Experiencia y vanguardia. Y en su interior, se nos muestra una espectacular galería de ilustraciones que completan esta magnífica edición. Mis primeros trabajos artesanales, como tipógrafo e impresor offset, se inician en rudimentarios talleres cuyos adelantos tímidos se remontaban en aquellos duros años de postguerra, a través de la dactilocomposición y ensayos en fotocomposición y afianzamiento en impresión offset. Esto ocurría en mi segunda residencia, el curro, donde acababa metido en la serigrafía, la flexografía, el stamping, la encuadernación y los acabados (corte, troquel, hendidos, relieves) tampoco se olvidaban algunos detalles, como la gramática (de la voz al libro). Por fin decidía el control ajustado de mi trabajo, pues, trataba de encarar así el contenido especifico, el ritmo del tecleteo, de la inspiración / información / estilo. Toda obra de arte está determinada en primer lugar por los materiales de que el autor pudo disponer, y por su habilidad para manipular esos materiales. De modo que sólo cuando se hayan evaluado a fondo las limitaciones impuestas al autor por sus materiales y sus condiciones sociales podrán comprenderse adecuadamente las preocupaciones estéticas y el lugar del arte en su historia. En el tira y afloja entre el arte y la ciencia, frecuentemente se ha hecho poca alusión a la fidelidad de su reproducción. En el siglo diecinueve los intelectuales poseían imprentas, demostrando la nobleza del arte de los impresores. La impresión de la portada, la cubierta (musical, literaria…) contribuyó a mejorar el oficio de las artes gráficas y el coleccionismo. Los pigmentos no son sencilla y únicamente color, sino sustancia con propiedades y atributos específicos, sin olvidar entre éstos el precio. Y es que, ya se sabe, el editor, más que males de cabeza, lleva una bala tan cerca del corazón que un mal susto podría hacerle estirar la pata, ipso facto. Escucha “She’s A Rainbow”.

David Axelrod

LP, “Songs of experience”, Capitol (1969)

Foto y Diseño: ¿?

Me inicié en el grafismo y en las técnicas de la impresión a principios de los noventa, esto se debía en parte en mi intriga en cuanto a pigmentos, resinas y materias, con apariencia, olores, texturas, y nombres atrayentes y embriagadores, sin perder el ángulo de la tipografía. Cursé los estudios de Artes y Oficios del Libro. Entre las materias que aprendí cito la colorimetría, la tipografía, la litografía, la fotomecánica, el offset, y los perfeccionamientos en el fotograbado y la fotoreproducción. Me intruse en aquel viejo oficio, con la ayuda de los fotocromistas, retocadores fotográficos y pintores, aquellos que trucaban la fotografía de bodegón a través de la iluminación superior, punto de trama y aberración de croma (menos diafragma, control de presión, control de opacidad, cerrar negros, abrir blancos…) Las aplicaciones fotográficas son infinitas. Las gotas frescas de un producto, para su publicidad, se falseaban a través de agua mezclada con glicerina (hoy día se hace con superglue). Precisionismo, fotorealismo e hiperrealismo; disciplinas para aproximarse a la realidad extrema. Me interesaban las primeras técnicas de edición digital de Bruce Fraser, el calado de máscara, las curvas de tableta… Más adelante acabaría por conocer a Xavi Carreras (Haut Touch), un verdadero pionero del retoque fotográfico en España. Hay unas técnicas que se pueden aprender si se pone en ello un mínimo de atención. Lo demás es cuestión de capacidad de cada cual, o, si se quiere, de eso que llaman talento. Así que es normal que para este escrito escogiera unas originales carátulas. Voy a poner solo un ejemplo entre los inmortales que pierden poder y los mortales que realmente aspiran a la inmortalidad. Quien más se acercó a Füsli fue William Blake. En cuanto a Gnósico, era más poeta místico que pintor en el sentido tradicional del término. Sus cuadros eran también esbozos poéticos o pinturas mentales de su filosofía universal. Blake trataba de descubrir y salvar el alma en el caos de la creación material. No podía negar su dependencia directa de la teosofía del místico Emanuel von Swedenborg. Quien está tan apunto de perder el equilibrio, o muere o enloquece. El sueño de la razón produce monstruos. Así se explica también que lo haya redescubrierto AXE (David Axelrod). Una advertencia tan solo: mis intenciones ideológicas son las mismas. Me hago responsable de la información que aparece impresa dentro de los cuadernos apaisados, y no me extenderé sobre hipotéticas informaciones vertidas desde la red. Es una verdadera pena que no venga indicado el responsable gráfico de la portada y su contra (que bien podría colar como portada segunda). En el interior de Songs of experience (1969), sí vienen impresos los poemas de William Blake. Es mejor algo que nada. Sin impreso, Songs of experience se escucharía cómo si fuese una película de arte y ensayo… o el corto de un principiante que solo ha visto cine de Ingmar Bergman. Escucha “A Divine Image”.

Dreams

LP, “Dreams”, Columbia (1970)

Pintura: Magritte, título “Golconde” (1953)

En los clásicos y en los modernos, hallaremos muchas veces una forma de iluminación suave, sin contrastes violentos, que recuerda en cierto modo las características de la luz frontal. Casi todas las Vírgenes pintadas por los pintores del Renacimiento ofrecen esta forma de iluminación. Entre los modernos también existe la pintura ingeniosa y provocativa del belga René Magritte. No, no es una luz frontal propiamente dicha, sino luz difusa. Magritte, a través del surrealismo de transparencia viva, pretendía forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno. Muchos pintores modernos, en su afán de pintar sólo luz, dibujaron y pintaron verdaderamente con colores planos de iluminación, Van Gogh, Matisse, Modigliani y Utrillo. Diríamos entonces que la luz de Magritte es otra, aunque va vinculada a ideas de modernidad, de impresionismo y decorativismo. La banda de culto, Dreams, utilizó para su álbum debut la pintura Golconde (1953) de Magritte, manoseada por el grafista de la cubierta: los hombres con traje que aparecen en la pintura original serán substituidos por los ilustrados miembros de la banda Dreams. Los Brecker (Randy y Michael) querían triunfar en esto de la música. ¿Todo quedó en sueños? No. Sus temas son extraordinarios. Las voces de Edgard Vernon son de una gran característica especial. Jazz, funk, soul, vientos y guitarras y algo de psicodélia a lo groovin. El álbum que no te deja indiferente. Y, para colmo, la cubierta, que es para ponerle un marco y a la pared. ¿Qué más se le puede pedir a un álbum debut?, ¿John Abercrombie (Stark Reality) en la guitarra?, también lo tiene. Y Billy Cobham en la batería. Y Jeff Kent en los teclados, la guitarra, la voz y la composición. Escucha “New York”.

Le frisson des vampires

LP, “BSO 1971″, Finders Keepers, (2009)

Ilustración: Philippe Druillet

No sólo los clásicos de los cómics como Mickey Mouse o Thimble Theatre Starring Popeye sufren el olvido o el menosprecio de los editores. Ocurre también en nombres como Philippe Druillet. El sello de Andy Votel, Finders Keepers, había re-editado la BSO de Le frisón des vampires (1971), olvidándose del autor de esta colorida y original cubierta. Y casi nadie ha recordado esta vertiente del cartel diseñado por Druillet para el film de su amigo Rollin. Pues resulta que aquí también tenemos como referentes locos de esos que, chapuza a chapuza, transforman el carro de papá en un palacio sobre ruedas. Así es. Cada cual piensa a su manera. Los montajes a lo grande ya no deberían sorprenden a casi nadie. Ni por una buena causa, ni por una causa muy particular. Son muchos retornos, encuentros y reagrupaciones que por cansancio, han disminuido la capacidad de sorprendernos. Avanza la comprobación de que la creatividad artística se halla en crisis desde el pasado milenio. Prefiero un superhéroe sin trucos, ni poderes. Muy humano, vamos. Y situado en un París de decorado por un momento emborrachado de todos esos pensadores, y arquitectos del arte. A este respecto, convendría recordar a Philippe Druillet (fundador de Les Humanoides Associes / Metal Hurlant en 1974) uno de los autores más asfixiantes, sorprendentes, y alienados de los que uno pueda hallar en la historia del podrido cómic subterráneo. Existe otra cubierta de Jimi Hendrix,Electric Ladyland (1974), ilustrada por Druillet, que también sirvió como cubierta para el número 103 de la revista Rock & Folk. Es en dicha revista donde comienza a publicar La Nuit (1976). Y de repente, cuando ha llegado a la mitad de la historia, pierde a su mujer Nicole. Esto se reflejará claramente en La Nuit (1976), que en su segunda mitad se convierte en una oda bárbara. No es la primera vez que afirmo que lo más increíble, extraordinario y fantástico que ha pasado por mis manos han sido las obras de Druillet. “La Enfermedad y la Muerte hacen cenizas de todo el fuego que por nosotros ardió…” No parece fácil encontrar elementos que hagan atractiva la literatura sobre dibujantes, olvidándose que tanto sus dibujos como sus cómics fueron, durante los años setenta y ochenta, obras de lenguaje y contenido sumamente adulto, ricas en densidades, que difícilmente podían ser apreciadas en toda su amplitud y profundidad por las mentes infantiles (o infantiloides). Sin olvidarnos que se publican tantos cómics sin interés alguno y con un bajísimo nivel de ventas. En la jerarquía del Arte el cómic vendría a estar cerca del culo. Escucha “Opening Credits”.

Annexus Quam

LP, “Osomose, Ohr” (1971), Wah Wah Records (2008)


Diseño original: ¿?

Diseño reedición: Txarly Brown

Jordi Segura, alias Zeta, fundador y director artístico de Wah Wah Records, es el responsable de reconstruir este tipo de fornido, la suculenta edición, en estado original, troquel incluido, del desplegable piramidal de Annexus Quam; una banda desconocida de krautrock de los primeros años setenta aparecida en el catálogo de Ohr. Txarly Brown es el diseñador responsable de reconstruir el patrón: las más lujosas, elaboradas y bizarras portadas desplegables jamás realizadas, ahora reeditado en sus 500 limitadas copias. Que haga un prologo de la tienda de coleccionismo Wah Wah Discos y su sello musical, Wah Wah Records Supersonic Sounds, lleno de entusiasmo es bien fácil, sólo con decir el nombre de Raúl García, alias DJ Zero, aunque retirado del servicio activo de dicha tienda, es de sobra conocido y no necesita presentación. Solo cabe constatar la personalidad de Shakira Benavides, alias DJ Shakira y Lucius Works Here, cofundadora de Wah Wah Discos. Necesito alimentarme de nuevo. Aquí están las sólidas cachas femeninas de Shakira: música electrónica de autor, luminosa, paisajista y orgánica, que a veces suena a folk rock místico de principios de los años setenta, el viejo bagaje del groove, incluso pop de cámara o música de librería. El resto es de tipo literario como lecturas sobre meditación y psicología jungiana; el fuerte amor por la naturaleza y el cosmos, a su vez por asuntos científicos y fantásticos como la teoría de cuerdas, la proporción áurea o la física cuántica. Todo esto mezclado como un cocktail, junto a su afición a cazar grabaciones de campo, en un período de aislamiento e introspección, con la distinción de sonar a ella misma directo, atreviéndose con nuevos estilos en su maleta, al apartarse de la escena de música negra barcelonesa, distorsionada en un ghetto para elitistas sin la ley del sol en el rostro. Esta alienígena esta atrapada por una inverosímil, gigantesca bio-computadora que la induce a soñar. De la misma forma que soy prisionero de mi estudio, rodeado de libros, atmósfera cargada de multitud de criaturas inimaginables, mundos apocalípticos y galaxias lejanas, que me ayudan a mantenerme vivo. Escucha “Osmose I”.

La Planete Sauvage

LP, “Bande Sonore Originale du film”, Pathe Marconi, (1973)

Ilustración: Roland Topor

El pase de Laloux en España fue posible a través de las pequeñas puertas de las eruditas filmotecas. La Plantete Sauvage (1973), fue presentada en cinta VHS y subtitulada en español, Planeta Salvaje. Sus restos en habla castellana aun siguen localizables en los sótanos de la filmoteca Papaya Verde de Barcelona. Bajo esta perspectiva, Laloux es hoy, tan sólo un lustro después de su desaparición, una leyenda viviente en la contemporánea historia de la animación. Su escueta biografía, notas relativas a la vida y obra, se sitúa desde el conocimiento precario de sus obras, como si hubieran quedado industrial y artísticamente desparramadas a modo de restos de un apocalíptico naufragio o de una mala revolución, ya sólo queda, a cierto nivel de importancia artística, el género que, debe reconocerse así, dio la mayoría de obras maestras, con una creatividad palpable, pero que ahora aparece desprovista de sus grandes artistas. Cabe subrayar los estamentos principales de la animación, sus rasgos, caracterizados principalmente por el grafismo narrativo. Seguramente se ignora el absoluto respeto de los dibujantes hacia esta herencia cultural, el cuidar la fuerza narrativa antes que la mera estética de la ilustración. En este contexto cabe contemplar la belleza de los pictogramas de estos excelentes narradores gráficos, a través de un alto nivel expresivo, sin la más mínima concesión a ornamentaciones superfluas. Los últimos toques los está dando el polifacético Roland Topor, con una temática asentada principalmente en la innovación del desfile de horror gótico. Las conquistas ilustrativas de Topor se centran en el espíritu de ruptura de tabúes. Su dibujo contiene escenas totalmente degradantes, perniciosas, retrógradas e inmorales, difíciles de colar en el cine comercial. Un grito de infinito horror cae sobre los excesos enfermizos de los países que participaron y dirigieron la Guerra Fría. La Planete Sauvage pasea sus húmedos ochenta minutos de fauna y flora, de inacabable derroche de imaginación. Destaca por implantar escenarios fantásticos y la ubicación de temas eternos, destinados a justificar singulares recursos temáticos y narrativos con el que se observa al ser humano mediante una vitalizada descripción naturista en las lineas. Escucha “Ten Et Tiwa”.

Miles Davis

LP, Live-eviL, CBS (1974)

Pintura: Mati Klarwein

He tenido la oportunidad de conocer personalmente a muchos de mis ilustradores y pintores admirados, entrevistarlos, tomar una cerveza con ellos, durante tantos días inolvidables, sin cuyo contacto directo este escrito hubiera sido, muy distinto. Bien pronto me inicié en la pintura a través del alquimista Gerhard Richter, me lanzó a unos senderos artísticos nuevos para mí, en animar lo hermoso, dar a lo mórbido sentido. Gerhard Richter tiene su propia estética personal e intransferible. Del mismo modo, casi diría que mi preferido sigue siendo Velázquez, porque nunca pasará de moda. No creo en el ilustrador de impacto. No creo en el artista que de repente hace algo sensacional que provoca su descubrimiento por parte del público, o sea que creo más en una obra menos aclamada y más continuada. Mi camino lo veía en hacer cosas a color. La pintura propiamente dicha, a no ser que queramos realizar un cuadro monocromo, supone la idea del color como una de las bases necesarias. Sobrios, elegantes, esos mismos colores inventados y combinados con gran magisterio, y construyendo refinadas tensiones y armonías, ese juego geométrico de luz, atmósfera y misticismo. Cuando uno se introduce en el mundo del arte, tarde o temprano se ve confrontado, quiera o no, con la pintura al óleo. TOTEM era, para muchos, auténtica piedra de toque, cuando se quiere hablar de los primeros balbuceos del cómic ilustrativo para adultos en este país. Y la obra de Mati Klarwein (devoradora de Boticelli) New York Angel (1965), aparecía en el número 26 de TOTEM el Comix. Y en su interior se anunciaba una edición muy limitada del pintor: el libro de Mati donde se recogía su obra cumbre (1959 -1975) en una lujosa edición de 106 páginas junto al calendario 1989 con 13 gigantescas reproducciones (48 x 68 cm). Un cabezal de impresión capaz de proporcionar una producción de imágenes nítidas y exactas, con transiciones uniformes y cuartos tonos, que ofrecen sólidas áreas de imagen, más densas y uniformes, con resoluciones superiores, con tonos más claros, vivos y nítidos, mayor detalle de línea, y mayor consistencia de colores sólidos. Todo ello exige una paciencia, una planificación, una metodología y un tiempo que han hecho que hace tiempo se haya desechado el arte por hacer de una obra algo invalorable y nada comercial. Todo lo que podemos decir es que, curiosamente, el resultado no es tan fácil, previsible y dulzón como podría temerse. De nada sirve la calidad de un original si, cuando se reproduce, se recorta presupuesto y se imprime en tres tintas. Esta última y desastrosa gráfica re-edición del original Bitches Brew (1970), ayuda a comprender compleja mente del editor falsificador, y a conocer los mundos que le rodean, tan insensibles, frívolos y especuladores a menudo. Escucha “Inamorata”.

Jimi Hendrix / 1

LP, “Are you experienced / Axis: bold as love”, Barclay (1974)

Ilustración: Jean Giraud (Moebius)

Hubo una vez en Alemania un astrónomo y matemático que imaginó la existencia de los hiperespacios; o sea, espacios superiores a las tres dimensiones. Este científico se llamaba August Ferdinand Moebius. Ciento cincuenta años después, en 1938, nacían Jean Giraud, alias Moebius, fundador de Les Humanoides Associes y Metal Hurlant. La puerta de Hollywood se le entreabrió, de par en par, en el story board de Dune (1984), mientras la quimera se negociaba y renegociaba. El mismo año que se estrena Les Maîtres Du Temps (1982) lo hace TRON (1982) un film donde Moebius coincide con el diseñador de Blade Runer (1982). El estilo de Moebius es un estilo copiado y digerido hasta la saciedad. En todos los países tocados por la inspiración de este caballero han surgido, como setas, imitadores o seguidores de su trabajo gráfico. Un ejemplo de ello, lo tenemos en nuestro país, llamado Rafa Negrete, dibujante de la escuadra Toutain. En Francia el ejemplo está en todas partes. Prácticamente el ochenta por ciento de los nuevos valores franceses ha tomado del maestro -que antes lo tomó, no olvidemos, de Jije, Mezieres y Mandrika- y lo han puesto al servicio del desarrollo gráfico de un estilo propio. Es el ambiguo y provocativo Moebius. ¡El trazo!, ¡esa es su clave! vibra y cobra vida de forma imparable por si mismo. Y de ello se trata… liberar caracteres fijos, de su prisión plana de papel. El espectacular aumento de valor artístico a la influencia paulatina de Moebius sobre Gir (firmaclásica de Jean Giraud): La marihuana, el sexo, el be-bop, y, en definitiva, otra dimensión. Cuarenta años de línea clara y precisa, y de sensibilización a la imagen, con más de treinta volúmenes, galerías de arte, portadas para discos (como la de François Faton Cahen, Calme dans les étoiles, 1999), libros y anuncios publicitarios. A muchos que han ido por ahí, presumiendo de hacer cómics revolucionarios, les diré que tienen, por ejemplo, más contenido revolucionario las sagas siempre de forma seriada, recopilándose luego en volúmenes sus sucesivas aventuras de El Teniente Blueberry (1965-2007), o elIncal (1981-89), todos ellos cómics de masas, que más de cuatro cosas, hechas con indudable buen propósito, pero ilegibles por lo elitista. Los más inteligentes acabarán por descubrir que en una sociedad como fue la de nuestra padres, la negación del posibilísimo solía conducir a la indiferencia total o al ghetto. Los editores de Metal Hurlant habían hecho una revista que era sobretodo un delirio gráfico. Se creaban secciones fijas como las de Philippe Manoeuvre (colaborador de Rock & Folk). Cabría esperar que los aspectos técnicos de reproducción no fuesen tan desatendidos cuando se está analizando el uso del color. La máxima calidad de reproducción y presentación se encontraba domiciliada entre París y Bruselas. Escucha “Are You Experienced?”.

Luis Sagnier V.A.

LP, “Una Noche en Pub 240″, (1974)

Ilustración: Luis Garcia Mozos

Había nacido en la Barcelona del setenta y pico, de la industrialización y del maquinismo, con un auge editorial que suscitó inquietudes con la necesidad de formar más y mejores técnicos que afrontasen la pura artesanía. Más adelante nos llega la era de internet, aunque mi mundo educativo se centra más en esos primeros fetiches iconográficos. El dibujo de la portada está realizado por nuestro querido Luis Garcia Mozos; un retrato de Luis Sagnier, Marqués de Semenat y Conde de Munter, propietario de uno de clubs barceloneses más glamurosos de principios de los años setenta. En la contra, los personajes que aparecen en la primera foto son, según el orden de arriba abajo y de izquierda a derecha; Salvador Dalí junto a la modelo Silke y mi querido Luis Garcia Mozos (nombrado mejor dibujante de EEUU 1972). Las siguientes fotos son gente muy famosa del cine, de la moda y de los espectáculos de la época, como Legrá, el boxeador campeón del mundo, el rumbero Peret, Tete Montoliu; y la última foto de Joan Manel Serrat con barba tocando la guitarra. Luis Garcia Mozos conoció a Salvador Dalí en 1973, se lo presentaron en el Hotel Ritz de Barcelona. En una suite, rodeado de modelos, Dalí organizó una fiesta para venderle un cuadro a una coleccionista norteamericana. Después fueron a cenar al restaurante Vía Véneto y, más tarde, a tomar una copa al Pub 240 de su amigo Luis Sagnier, donde Luis García Mozos exponía una colección de retratos a carbón de los personajes y músicos que allí actuaban. Silke Hummel, la modelo preferida de Dalí, cautivó a Luis Garcia. Ella tenía que posar para Dalí en el taller de Portlligat. Dalí invitó a Luis Garcia y Silke al hotel que había enfrente de su casa-taller. Silke y Luis comieron y cenaron en casa de Dalí. El comedor, de reducidas dimensiones, tenía una mesa en forma de herradura, el mantel era la bandera española, con el amarillo sobre la mesa y los laterales rojos colgando. Dalí se sentaba en la curva, los demás en las rectas de la “herradura”. Detrás de él, en la pared, colgaba una cabeza de rinoceronte con unas enormes alas de águila. «Es mi ángel de la guarda», decía mientras comían carabineros a la plancha acompañados con champán rosado francés. Por la noche, en el jardín de olivos que rodeaba una piscina con forma de genitales masculinos, Dalí le pedía a Luis que posara para él: «Serás mi San Sebastián». Su esposa, Gala, le disuadió: «Es poco corpulento». Silke terminó el trabajo con Dalí y se fueron a París. Entre otras cosas, Luis, se llevó las revistas de Warren donde se publicaban sus historietas. Luis Garcia Mozos es, actualmente, uno de los artistas españoles en activo más trascendentes del siglo XX, junto al indiscutible Antonio López. Las razones de su veneración podrían venir de tres áreas distintas. Pintura, dibujo y editor. En primer lugar citaría su impacto internacional a través de Dalí, o bien cuando viajó a Nueva York, a mitad de los setenta, y subió sus dibujos originales a la planta principal del edificio de la compañía National Lampoon, donde se publicaba Heavy Metal, y donde su director quedó hipnotizado del grafismo utilizado por Luis Garcia, y con la envidia de los propios yankees. El origen de todo aquello habría radicado en un primer viaje de Luis Garcia para las revistas norteamericanas de James Warren (con el premio recibido por sus colaboraciones durante 1972). Un tercer viaje para la francesa Pilote. Y un cuarto, para la italiana Linus, entre otras siguientes, cuya saga a caballo se ve ya irremisiblemente penetrada internacionalmente, como se demuestra en la saga citada, Las crónicas del Sin Nombre (1973-80), que siguió publicando en Pilote hasta 1980. Una segunda área enmarca la escalada del autor, referente indiscutible de la narración gráfica, a todos los niveles históricos, artísticos e internacionales. La obra de Luis García ha sido publicada y leída en Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Francia, Italia, Alemania, Holanda, Checoslovaquia, Yugoslavia, Grecia, Turquía y Latinoamérica. Y en España. Una tercera, editor de la ambiciosa publicación de culto RAMBLA (1982-85), revista que sacó a la palestra a dibujantes de la talla de Luis Royo, junto a otras anteriores revista como la barcelonesa Troya (1977) y, sobre todo, en la revista de la que fue también fundador y coordinador, Trocha (1976). Luis Garcia Mozos, de forma autodidacta, y con un instrumento llamado lápiz, creó su pieza maestra, Nova-2 (1981), su particular realismo innovador que tanto emocionó a los dibujantes hiperrealistas estadounidenses, como al propio citado Dalí. Otra obra cumbre de Luis Garcia, fue, Chicharras (1975), que se estudiaba como síntesis narrativa, reseñada, a finales de los años ochenta, por el profesorado de la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. En algunos aspectos, la preocupación por la solidez plástica y la composición precisa de Luis Garcia Mozos tiene claro parentesco con el realismo extremo de su amigo Antonio López. Yo había tenido la suerte de tener una escuela de arte metida en casa, por decirlo de algún modo, y para perfeccionar esta idea, me inicié en el dibujo artístico a través de libros dedicados a la enseñanza del Arte (claroscuro, perspectiva, retrato, anatomía, tratados de pintura) y de aprender la valoración, el contraste y la atmósfera (que es aire, que es espacio, que nos da la profundidad) a través del taller de Luis Garcia Mozos, que me desvela secretos profesionales que nunca se cuentan, cuyo saber refleja una condición del todo diferente, más armoniosa, aquella que te bulle dentro. Siempre acabas teniendo paciencia en relación con las cosas que amas. Escucha “Excusa 6/8″ de OM.

Meat Loaf

LP, “Bat out of hell”, (1977)

Ilustración: Richard Corben

Era un principiante dibujante de historietas, cuando las “sundays” se le adjudicaban unos colores de escasísimo parecido con los originales (en el argot de los cómics undergounds, la palabra “sunday” denomina las entregas para las páginas de los suplementos dominicales a color en la prensa anglosajona, diferenciándolas de las “dailies” que son las tiras diarias publicadas a blanco y negro de lunes a sábado). Uno, dos, uno dos; retomamos el beat. Era un principiante dibujante de historietas, pero con un alto interés gráfico por el dominio del blanco y negro, y del color, así como del retrato expresionista de los personajes. Demostrando una energía inusitada hacia la obra de Salvador Dalí de quien tomo el gusto acusado por la realidad y el predominio del dibujo sobre la pintura. Y dedicando otro gran entusiasmo por “Rich” o “Gore” Corben (como solía firmar en aquel entonces) y el hermoso juego cromático que se libraba en su obra gráfica (de 110 páginas) Neverwhere – An Illustrad Epic Adventure Of Fantasy And Magic (1977), publicada por Arial Books e inspirada en su propia cinta de animación, el cortometraje Neverwhere (1968). Conscientemente traté de analizar sus recursos técnicos donde, Corben, prescindía de las guías de color y procedía a aplicarlo directamente, confiando sólo en los esquemas cromáticos que cambiaban continuamente en su cabeza. Los resultados estaban en sus retoques manuales hacia los porcentajes de la fotomecánica: proporcionaba colores más consistentes y luminosos, una retroiluminación, un brillo y saturación solo alcanzables hasta ahora con la exposición fotográfica. No podía dejar de subrayar la magia del color y el vigor de la línea que lograba este creador, del incomparable aporte del color directo, para entendernos, la aplicación del color era de forma artesanal sobre la misma plancha original. A la que luego las modernas técnicas de impresión se encargaban de reproducir lo más fielmente posible. Admiraba a Corben, por partida doble, ya que me confesó seguir de cerca el trabajo de los genios de los efectos especiales tales como Ray Harryhausen o Jim Danforth. La mayoría del público y crítica del cómic conviven en considerar la producción de Underground (1970-1983) de Corben como la más atractiva por su variedad de temas y sincera por la espontaneidad en su relación gráfica. La mayor parte de estas historias corresponden al inicio de su carrera, finales de los sesenta, con toda la carga de un ilusionado y utópico movimiento hippie que hizo mella en tantos autores. Se trataba de hacer todo aquello que estaba prohibido o mal visto, romper con un final feliz, el sempiterno y falso triunfo del bien sobre el mal. Corben fue de los más fervientes junto a Alberto Breccia, Dino Battaglia, Jeff Jones, Berni Wrightson, Victor Moscoso, Spain, Rand Holmes, Vaughn Bodé, François Schuiten, Steve Hickman, Steve Harper, y Alex Niño, por citar algunos. Me gustaban mucho los dibujos de Robert Crumb, sus calles, la agitación de los personajes, todo eso es finamente observado. Es maravilloso. Quisiera también expresar toda mi admiración por Gilbert Shelton, el autor de Wonder Wart-Hog (1966-68), y de las aventuras de los héroes del infinito turbulento de Los Fabulosos Furry, Freak Brothers (1968). El abracadabra del gran Michael W. Kaluta, titulado, Starstruck (1981). El mundo de Don Martin, ¡zas! si, si, si, aquel que nadie de aquí dibujante de cosas chuscas que nadie recuerda, pero, también, dibujaba portadas de Miles Davis, Bud Powell y Stan Getz. El material aparecido en algunas editoriales como Anagrama o dibujantes como Winsor McCay, Al Capp y sobretodo Crisler Segar, visibles en los primeros números de la revista Zepelin y El Globo. Son los grandes jefes de la fila underground. Una estética netamente americana, ilustradores como Enric (Torres), Sanjulián, Luis Bermejo, Jordi Longarón, Ricardo Sanfeliz, Roy Krenkel, Boris Vallejo, Frank Frazetta, Howard V. Chaykin, Richard Courtney, Barry Windsor-Smith… me interesaba su lado grotesco y, cuando yo era niño, los copiaba minuciosamente (mientras leía las suculentas historias de Nazario, Gallardo, Martí y Max en publicaciones como Star, El Cairo y Makoki) tanto como el gusto por el detalle de los ilustradores decimonónicos: Gustave Doré, Degas, José Segrelles (padre de Vicente Segrelles), Toulouse-Lautrec, Norman Rockwell, Ricard Opisso, Emilio Freixas, Joseph Clement Coll, Howard Pyle… tataranietos de los flamencos como Bosco y Brueghel. Todo lo que hay que saber sobre Meat Loaf, ya lo escribió Diego Manrique en las páginas de TOTEM. Escucha “Bat Out Of Hell”.

Talking Heads

LP, “Speaking in tongues”, Sire (1983)

Artwork: Robert Rauschenberg

En la actualidad, la portada queda protegida por un peliculado, evitando los barnices de aceite de linaza, de excelente brillo, pero con tendencia a amarillear, a diferencia de entonces, donde, en los procesos de impresión se necesita aplicar un barniz de sobreimpresión que, iba casado con el mismo registro manual que el resto de las tintas. Aceites vegetales, ceras y toda clase de resinas alquídicas. La gran mayoría de tintas offset han de tener una adecuada resistencia a la luz. Las tintas utilizadas a la impresión de displays o expositores, no sólo necesitan que se cumpla esta característica sino que, además, han de tener un grado elevado de resistencia a los agentes atmosféricos. Los colores de precio elevado son los amarillos y magentas que son los más sufridos. Se puede obtener una elevada resistencia a la abrasión si se imprime con una capa gruesa de tinta baja de pigmentación, pero esto no es muy aconsejable para la posible pérdida de tonalidad de la tinta. Un sistema de impresión adecuado es la serigrafía, ya que permite imprimir con una capa de tinta de considerable espesor y, por tanto, más resistente. Robert Rauschenberg (con la estética de su amigo Warhol para Blue Note) firma la cara y el dorso de esta suculenta, cubriente y translúcida edición. En los setenta, la crisis se debía al aumento de la materia prima. Así es el imperialismo. Su enorme vientre es insaciable. Día tras día traga mano de obra casi regalada, materias primas a bajo precio y todo cuanto pueda engordar. Mientras que los imperialistas puedan robar impunemente las riquezas de los países subdesarrollados, sus poblaciones serán cada vez más pobres. Al, el gobierno del país subdesarrollado tiene que pedir ayuda a los Estados imperialistas ayudas y préstamos para poder constituir escuelas, hospitales y otros servicios públicos, con lo que el país subdesarrollado se encuentra cada vez más cogido en las redes de las arañas. El paro, la miseria y el hambre crecerán aún más. Esto es un país subdesarrollado. Antes era una colonia, ahora tiene su propio gobierno, su bandera e himno nacional. A nivel de cómic de adulto (supuestamente una invención occidental) sabíamos poco de cual era la situación en los países socialistas (debido al muro político) y en los del lejano oriente (por dificultades de tipo cultural). Enki Bilal fue la “primera noticia·” de que en la antigua Yugoslavia existía una inquietud, entre algunos jóvenes dibujantes, por un cómic inteligente y de calidad. Enki había tenido que saltar el muro político y emigrar a Paris para poder dar esa noticia. Yoshihiro Tatsumi lo haría algo más tarde desde Japón a un Salón de Angouleme. Hasta ahora ha sido el único que ha sabido cubrir la larga distancia cultural que nos separa de Japón con una obra de gran calidad de aceptación internacional. El ilustrador Mirko Ilić, nacido en Bosnia-Herzegovina, sorprendió a toda la gente del medio con una historia,Supervivencia (1977), que publicó la revista Epic norteamericana en sus primeros números. En los años ochenta apareció en España gracias a las páginas de nuestra querida 1984 (Selecciones Ilustradas). Y es que, aun siendo dibujantes de un país del otro lado, muchos se valen de este medio de comunicación para intentar convencernos de que todos deberíamos estar del mismo lado. Escucha “Girlfriend Is Better”.

Frankie Goes To Hollywood

LP, “Relax”, Ariola (1983)

Ilustración: Anne Yvonne Gilbert

Desde bien pequeñito, sentía, desde la extrañeza y la pasión, una afinidad aplastante hacía el atormentado genio creador de Edgar Allan Poe, porque me parecía un ser extraño y dotado de una personalidad compleja, contradictoria y desconcertante, como los fragmentos de un puzzle que no acaba de completarse. Poe vivió aparentemente en el caos, la confusión, el delirio y la inquietud. Pero en lo referente al trabajo, fue un hombre creador, constante, calculador, casi diría que frío y metódico, aunque esa definición de un Poe-robot pueda parece demencial a quienes conocemos de modo aproximado el torbellino que fue su vida. No hay forma. El rompecabezas de Poe no encaja. No encajará jamás. Como jamás encajará el encasillamiento de ningún genio. Es el cine el que, a través de sus cien años de existencia del séptimo arte, intenta plasmar los mundos de pesadillas que propone Poe. Pero el resultado pocas veces está a la altura merecida por la obra original. De todas las películas inspiradas de cerca o lejos en su obra, sólo merece un lugar de honor: La caída de la casa Usher (1928) realizada por el francés Jean Epstein, muda, y que sin duda hubiera complacido al escritor americano. Después, la calidad de las cintas basadas en obras de Poe decae lastimosamente, masacrada a manos de directores prolíficos y poco imaginativos como Roger Corman. Algunas raras excepciones: las adaptaciones realizadas en los años 30 y respaldadas por nombres como Karloff, Lugosi y Lorre. Y entre ellos puedo citar a Federico Fellini, Jules Dassin, Alexandre Astruc, Louis Malle y Roger Vadim. Desde otros terrenos ajenos al cine muestro también interés a explorar mundos surrealistas, oníricos y fantásticos, de angustiosa belleza expresiva. Mi intrusión en la secuencia gráfica narrativa surge desde la pasión, porque, a qué negarlo, las publicaciones de RAMBLA, Metal Hurlant, Totem y Selecciones Ilustradas eran la contracultura patafísica con la que el que suscribe, al igual que buena parte de al menos tres generaciones de freaks, aprendimos a leer. Metal Hurlant vivió desde su aparición en 1975 hasta su desaparición en 1987. Es imposible mantener objetividad al aproximarse a un universo tan repleto de creatividad, locura y exuberancia. Tanto desde dentro de su seno, como desde quienes recibíamos el bombardeo de imágenes, historias e ideas, y nos hizo vivir intensamente años de creatividad, modernidad y sorpresa. Esos tipos llegaron antes a la meta, por delante y por detrás de la efervescencia postmoderna de los ochenta, de ideas como Nueva Carne, el cyberpunk, el steampunk o Realidad Virtual, mucho más que las anteriores fantasías modernistas, pues estas citadas agencias, a cuya sombra vivimos todavía estaban y estarán citadas siempre. El maquinista de Metal Hurlant estaba experimentando con unas curiosas tenacillas para la portada de su número 32. De repente, alguien se acuerda de la ilustración de Anne Yvonne Gilbert para la carpeta del disco Relax (1983), de Frankie Goes To Hollywood, cedida por Ariola. Y eso que siempre me confundió la ilustración de Anne Yvonne Gilbert con las fabulosas covers de Beb Deum. Escucha “Relax (Don’t Do It)”.

Gettovetts

LP, “Missionaries moving”, Island (1988)

Diseño y collage: Rammellzee

El arte se ha convertido en ese trampolín indispensable para artistas establecidos. Es la estrecha realización bajo la bandera de la industria de lujo, la feria, por no decir la complicidad entre instituciones oficiales o privadas, cuyos fulminantes entusiasmos y exclusiones igualmente brutales reflejan el aumento de una especulación puramente económica sobre las obras, lo cual influye directamente en el éxito de los cuatro artistas de siempre, y la marginación del resto de los mortales: situación de desigualdad que se asemeja ni más ni menos a la del mundo que vivimos. Rammellzee intentaba destruir el los estamentos del Arte Occidental a través de su Gothic Futurism Ikonoklast Panzerism, incluso de proyectos como este, Gettovetts (1988). Intentar concentrar en un escrito el secreto del cover art puede resultar una aventura tan apasionante como interminable. Quizás por eso mismo, no he utilizado ninguna de las portadas de David Stone Martin, Reid Miles, Hank Bennik, Burt Goldblatt, Gil Mellé, Bob Ciano, Frank Gauna, Paul Bacon, John Hermansader, Robert Flying y toda esa especie de Nouvelle Vague de ilustradores que aparecen en las 494 páginas del tomo Jazz Covers (2008) de la Taschen. Tras un afeitado perfecto, ya no queda pelo. Ni el más leve rastro de pelambre. Tras haber escrito aquella espeluznante carnicería, el artículo: Cover Art, Pintura Marginal publicado en el número 34 de Enlace Funk, el reto, aquí, no es tan sencillo como parece. Definir un término de fenomenología tan cambiante no es difícil, pero si complejo, pues el espacio-temporal enriquece su campo de acción continuamente. En Grupo Croixsang nos ocurre lo mismo: es evidente que, además de la empatía que hay entre los componentes del grupo, por la diversidad de estilos formales de los pintores que lo componemos, nos une la pintura; la pintura como concepto, no un estilo concreto, o ismo. Escucha “Gangster Lean”.

Clutchy Hopkins

LP, “The Life Of Clutchy Hopkins”, Crate Digler (2005)

Diseño: Stephen Serrato y Gary Garay

Actualmente me siento totalmente identificado con el argumento y el descaro del hombre que hay detrás de la música y del secreto de la identidad de Clutchy Hopkins. El indígena, por su parte, necesita rehacer su hasta entonces idílico universo personal, el sentido de la vida. Pero sólo es el principio de una delirante autointrospección poética donde los leit motivs principales residen en los viajes del misticismo oriental, la magia de la vida y la transferencia de las propias convicciones subversivas..Un misterio con raíces visibles, y con la ayuda de su inseparable hermano (Hopkins también), operador en su sello Crate Digler Records. The life of Clutchy Hopkins es una inusual auto-edición de bajo presupuesto y de buen planchado para ser empaquetado en este fabuloso combinado informal de fotocollage descolorido y básico, emulando las carátulas de los discos de agujero de bala, enterrados en pilas de sótano húmedo. Creado por Stephen Serrato y Gary Garay: responsables de idear la portada, la contra y la galleta de la cara A. Así de pernicioso, casero y simple. Y eso mismo es el boceto desdibujado de una fuerza y una autenticidad poco comunes en nuestros días presentes. Reflexiona sobre la iconografía del mito, reducido a una figura con otro contexto social y artístico más local. Un argumento que procede del nivel más bajo y doloroso de la sociedad de su tiempo, el anonimato. La silla está vacía. La idea de llevar el anonimato a la música, siempre parece de todo punto positiva. Clutchy Hopkins me hizo cómplice de su propio círculo: Shawn Lee, los Misled Children, Odean Pope, en la muy creativa amistad que unió nuestros destinos. Pero aún hay más: Clutchy Hopkins y, uno mismo, nos entrecruzamos con regularidad, nos mandamos mensajes hablados mediante cintas cassette ultra-chrome. Escucha “4:08″.

Misled Children

LP, “Peoples Market”, Porter (2009)

Fotos Portada: Logan Valencia

Fotos Contra: Jim McCornas

En 1987 apenas veía la tele. Sólo leía los mitos de Cthulhu de Lovecraft. Las únicas veces que me quedaba tirado en el sofá, retenido hasta las tantas, era por ver, obsesivamente, Arsenal Atlas (1985-87): trece programas por África, Asia y Oceanía. Un equipo, de cinco personas, dirigidas por Manuel Huerga, grabaron la vida cotidiana de los lugares que visitaron, utilizando el formato Video 8, sin speaker alguno, ni voz en off, tampoco subtítulos, sólo las músicas y la imágenes de las regiones. Rápidamente me volví videomano empedernido en el mundo del cine poético y documental, nombres como Víctor Erice, José Luis Guerín, Abbas Kiarostami, Raymond Depardon, Agnés Vardá, Joaquím Jordá, Pere Portabella… el costumbrismo rural en el cine de Surcos (1951) de Nieves Conde, o Jaime Camino a España otra vez (1969). Seguía otra forma de lenguaje, expresión, como la piedra angular de otra cultura, de gentes que no habían estado de moda. Los Misled Children y C. Hopkins dejaron sus pertinencias junto a la mochila de Odean Pope. Convencieron sin necesidad de palabras, sólo con los instrumentos creados por ellos que traían bajo el brazo. No les preguntamos nada, no les pedimos su curriculum, únicamente nos dejamos atrapar por su música de tempo menos abusivo. Vinieron, escuchamos y convencieron. Entendimos las cosas a través de la acción. Así fue el primer contacto. El siguiente contacto fue un título que lo dice todo: Peoples Market: una maquetación limpia, sin textos, con los justos créditos impresos, que indican vagamente el minutaje correspondiente a las sucesivas pistas de obligada escucha. Esos son los únicos títulos que encontramos reseñados, y con la propia web de los Misled Children y el año fechado, centrado en el lado zurdo de la esfera. Quizás el secreto de Upper Egypt Series sea ese mismo camino silencioso e independiente, caracterizado por el poco afán publicitario de los suyos. Escucha “10″.

Diploide

7″, “Diploide”, Galleta Records (2009)

Diseños y conceptos: el abel pix

Funda de tela a cargo de Industrias Aguilar de Molar (madre de el abel pix)

En cuanto a la ruptura con la relación jerarquizada tradicional del dibujo y el color, hay que señalar que se fue fraguando a partir de la segunda mitad del siglo dieciséis y alcanzó su formulación moderna definitiva a partir del siglo dieciocho, cuando el teórico francés Roger de Piles, no solo atribuyó el dibujo a la escultura, sino que además sostuvo que el dibujo tenía que ver más con el tacto que con la vista. Es un buen punto de partida no solo para aclarar la correspondiente precisión etimológica de la palabra, sino para hablar ya del dibujo como lo que originalmente tuvo de corte y talla del espacio. El dibujo es la probidad del arte. Es una sentencia, incluso para aquellos quienes no quieren roer la realidad. Está muy bien que nos traigan historietas únicas de este torbellino moderno que llamamos progreso. El filtro de un solo medio mecanizado nos hurta toda la información física que nos aportaba la mediación manual. Mientras esto se consuma, solo cabe constatar el fin de un mundo orgánico por otro diferente y antitético. En todo caso, ¿no es exponerse a pillarse los dedos de una manera tonta? Admito que entre el público hay muchos imbéciles que se lo tragan todo. ¿Y mientras tanto? Mientras siga siendo todavía posible la realización de una obra de arte no eternamente mecanizada, se seguirá produciendo, y, por tanto, la identidad del artista no sufrirá una mutación. Los aparatos electrónicos han dejado en desuso la escritura manual. Mientras esto se consuma, salvo ¿mejor, peor? busco un equilibrio entre lo tradicionales y modernos, menos la idea absurda y especuladora que afirma que ha de ser “mejor”, “peor” y hasta “equivalente”. El yo y sus circunstancias. En el cole, muchos compañeros nos cambiábamos las pilas de revistas. Yo absorbía sin cansarme aquella enorme masa de lecturas. Subía los escalones de casa mis padres de cuatro en cuatro, me tiraba en la cama boca abajo y devoraba todo eso de una manera casi voluptuosa. Y me ha quedado esa costumbre, la de leer boca abajo en la cama. Encontrándome en la cuarta horneada de Galleta récords, nunca pensé que a nuestro querido abel pix se le ocurriese hacer algo así. En este sentido, vale todo: un lápiz, un pixel, una maquina de coser, o un rapidógrafo, como la prueba indudable de su huella. ¡Vaya tela! Escucha “Ven Conmigo A Bailar”.

Prefuse 73

LP, “Everything She Touched Turned Ampexian”, Warp (2009)

Pintura: Dan McPharlin

Guillermo Scott Herren, alias Prefuse73, marcó un antes y un después hace más de una década, y desde entonces no ha parado de llover. El trabajo dignifica y Guillermo es un trabajador nato. En nuestras charlas, se ven desfilar referencias y homenajes a grandes músicos, dibujantes y pintores. Pero ante todo, todo está en lo lógico, tiene la lógica simple de la vida cotidiana. Una iniciación comparable a los cuentos de Hoffman, o a Notre-Dame, construida con todo un conocimiento alquímico y esotérico. La portada del australiano Daniel McPharlin contrasta con todo lo que se reduce a un diseño con tipografía barata. Tal vez sea ese el secreto de una buena cubierta, el jodido ilustrador. Un personaje que sorprende al tipo inquieto por calle. Hace que crea en lo que está viendo, en su pintura. Son esas ideas en perspectiva al pasado (yesterdays) de las portadas de la banda Yes. Quizás por esta razones nostálgicas va ha resultar una gozada mencionar el libro The Flights Of Icarus (1977) creado por Donald Lehmkuhl y editado por Martyn Dean y Roger Dean (ilustrador para las portadas de Yes y Osibisa) para Paper Tiger Books. Se trataba de hacer el libro de culto, por excelencia, impreso en España (bonito, ¿no?). En este fabuloso y único libro aparecían genios de la talla de Syd Mead, Jeff Jones, Roger Dean, Chriss Foss, Peter Elson, Jim Burns, Peter Goodfellow, Berni Wrightson, Tim White, Bruce Pennington… Escucha “Parachute Panador”.

Gaslamp Killer

EP, “My Troubled Mind”, Brainfeeder, 2009

Ilustraciones y diseño: Ilias Panayiotou

Los hay que tienen la cultura en el quiosco de la esquina. Las hay también sin pelas, que viven en comunidades muy pequeñas o apartadas, adonde “esto”, no llega, y que se dan buenos jupes para conseguirlo. Era un sábado de esos de 2007, habíamos entrevistado a Free The Robots (Obey Records), cuando de repente, aparece por Barcelona un desconocido personaje que se hacía llamar, Lámpara de Gas Asesina, y que ya habíamos contactado anteriormente con él, a través de la plataforma dublab.  Habíamos venido a despertar el amanecer de Gaslamp Killer, un joven de cabellos rizados y constantemente despeinado, el efebo, musicalmente hablando (el chico tiene que ser lo suficientemente mayor como para ser capaz de responder, pero no lo demasiado para afeitarse). Y él, en cambio, nos había ofrecido té, y regalado su CD-mix, Gaslamp Killers (2001), y un posavasos muy chulo, con tinta roja lumínica, diseñada por Ilias Panayiotou, lo que sería la antesala de las tres mil copias, enumeradas y firmadas a mano del EP, My Troubled Mind (2009). Gaslamp Killer, el mal incurable que luego dará por culo a todo el mundo, formaba parte de un cartel gobernado por la presencia de los responsables de los sellos Feender Keepers y Twisted Never, los ingleses Andy Votel  y Dom Thomas. Dicho evento se celebraba en la sala 2 del Nitsa, con la promoción por parte de Wah Wah Discos y Warp. Gaslamp, tiene una desventaja, le ha ocurrido lo mismo que a su amigo Shepard Fairey, lo mismo que Coppola, Spielberg y Lucas: que su fuerte se expresa a través del alarde de la espectacularidad: cuanto más espectacular es una cosa, es más fácilmente aceptada y consumida, y, a todos ellos se les escapan los grises como los que quería yo (desde el punto de vista emocional que no gráfico). Lo único que me fastidia de la pornografía (sin ponerme en plan moralista) es que no sea bastante erótica, cuando sólo se pretende con ella comercializar el sexo, explotar las debilidades de la gente, eliminando una relación de paridad, etcétera. Esta clase de pornografía, tal como se nos ofrece, hace más daño a la sociedad. Efectivamente, la fantasía, el sentimiento, la espiritualidad y la sexualidad están muy lejos de las bazofias con que la sociedad nos bombardea cada día. Por eso creo que la ola que nos invade es más bien mierda. Todos somos o seremos abortos. Dios debe de ser el primer partidario del aborto, ya que a ninguno de nosotros nos deja más solución que la muerte. Pienso que uno hace sátira a su nivel, que no un comercio bajo para el paladar poco refinado. Además, soy un tío muy disciplinado al dibujar, fijándome en el dibujante extraordinario, que construye muy bien sus historias. Por obvios motivos, no tengo ampliadora: probé a usarla, y, claro que la calidad se resiente, el resultado es de lo más decepcionante y desaconsejo su utilización. Trabajo con la posibilidad de hacer los grises con el trazo, sobre tira real (lo bastante grande) ya sea por comodidad, incluso transporte, ya sea por no correr el riesgo de enamorarme de lo mundano, prefiriendo a esto el valor de la historia en si, más útil que dañino. Escucha “My Troubled Mind”.

Edan

EP, “Echo party”, 2010

Diseño e impresión manual: Edan

En España no conocimos, en su momento, la nueva cultura de los sesenta, ni el movimiento hippie, ni los beatniks, ni el underground, ni el radicalismo político de la juventud anarquizan, ni el otro mundo de las drogas, de la sicodelia, ni el rock marginal, o el jazz, o fusión, ni el auge de las comunas, etcétera, etcétera. No empezamos a conocer hasta los primeros años 70, cuando estaba ya integrado, exiliado o muerto en su cultura norteamericana. Y, a pequeñas dosis, lo hemos seguido conociendo, a lo largo de estas tres últimas décadas. Lo conocimos, y lo estamos conociendo aún, desvirtuado, manipulado, plastificado o enlatado por la industria cultural USA. Pese a lo cual, originaba entre nosotros tímidos intentos de crear una cultura alternativa. A imagen y semejanza (esto es lo grave) del modelo esterilizado y caduco que nos ha estado vendiendo el astuto colonizador yanqui. Edbyus Rayson Lamiti, me llevó a su colega Edan, a principios de milenio. Todos los grandes improvisadores recorremos el mismo camino. No hay por qué extrañarse. I see colors. Aunque dentro de la fantasía tiene que haber un componente de magia, que nos permita imaginar que todo puede suceder, pero con ciertas dosis de verosimilitud. Los problemas filosóficos sustituyen a los problemas políticos. El ciclo es reversible y tiene la característica de pasar del estado consistente al fluido, para volver al estado original después de cierto tiempo. Las tintas presentan una viscosidad acentuada cuando se mantienen en reposo durante cierto tiempo, es decir, propiedades atribuidas al pigmento o al vehículo:transparencia, transferencia, viscosidad, estabilidad, resistencia, intensidad, tono… La intensidad depende del pigmento. Seguramente te preguntarás de donde viene esa extraordinaria sensación de libertad que, Edan, experimenta al reproducir, manualmente, un tiraje de tres mil ejemplares con tonalidades diferentes (matiz de tinta obtenido por extensión en grosor entre zonas de intensidad débil y fuerte), a través de su sello de goma. Si sobra tiempo visita: Echo Party Movie (2010), dirigida por Tom Fitzgerald.

Extra Life

LP, “Made Flesh”, (2010)

Pintura: Sam Weber

Hay ejemplos muy concretos de que un alquimista puede hacerse a sí mismo (aprender haciendo) sin embargo soy de los que pienso que es aconsejable o necesaria una formación, ya que la necesidad de oficio ha existido siempre. Encontrar uno mismo el camino acertado es difícil, y la ayuda de un verdadero profesional ahorra mucho tiempo, aunque no siempre se tiene el dinero, el momento o la suerte. No te pueden dar un violín y decirte, exprésate. En el retrato figurativo soñaba con ser Giovanni Boldini, Edgar Degas, Mariano Fortuny, Josep Tapiró, Gimeno, Edward Zorn, también con nombres más recientes como otros preferidos: Claudio Bravo, Dino Balls y Guillermo Muñoz Vera. Giger, por ejemplo, entre 1969 y 1971 se dedicó a la pintura al óleo que había aprendido de forma autodidacta: utilizaba gasolina como disolvente para diluir el color, con lo que conseguía textos de gran efecticismo. De Sam Weber destaco su talento oscuro. Y aunque falte la lógica perspectiva para analizar adecuadamente la Historia del Arte, si cabe subrayar los nombres sobresalientes, no comentados. Francis Bacon invocaba a Esquilo como fuente de Inspiración. Todos tenemos dibujos de estatuas, desnudos, y un espejo del tiempo metido en la caja de la conciencia: Mantegna, Piero della Francesca, Piero di Cosimo, da Vinci, Miguel Angel, Velázquez, Botticelli, Tiziano, Goya, Fortuny. Y, por el otro: Francis Bacon, Zdzislaw Beksinski, Lucian Freud, Antonio López, Luis Garcia Mozos, Eduardo Naranjo, Alejandro Quincoces, y, sobretodo, Jenny Saville (no se si es cruel o si va arruinar los valores o la moral de la gente). Escucha “Black Hoodie”.

Delta Funktionen

12″, “Setup One: Decorum”, Ann Aimee, (2010)

12″, “Setup Two: Fusion”, Ann Aimee, (2010)

Collage: ¿Delta?

Hoy día han cambiado las cosas más de lo que puede parecer a simple vista. Aunque ya anunciado en los ultimísimos años setenta, el boom del diseño y el arte sobre todo lo no que respire ha tomado unas proporciones preocupantes. Resultan desconcertantes el esnobismo y la ignorancia que denotan las palabras de ciertos gurus del diseño. Lo más elocuente es el modo en que denigran la habilidad manual y el deleite en sustancias, en nombre de la forma. Negar la pintura o afirmar que el gran arte está sólo en la mente, y que la triste necesidad de reconstruirlo a partir de la mera materia lo abarata. En cualquier caso, se olvidan de su origen filológico en la Italia del Renacimiento, cuyos primeros tratadistas de arte establecieron que il disegno era el fundamento de todas las artes. Quizás debamos a empezar a plantear la peculiaridad amenazadora (pseudo-filosófica) de los nuevos consumidores perfectos, y su histeria de olvidar ciertos porqués ( una silla es, ante todo para sentarse, una casa para habitarla y la ropa ha de ser cómoda. Y así un largo etcétera ) parece haberse convertido en realidad. De todos modos el cuidado por los detalles y la atención estética bien entendida, sobre cualquier producto, debemos considerarlas verdaderas victorias de esta década, aunque copiemos desesperadamente los aspectos formales de otras épocas y autores. Si ha habido otra cosa realmente bella, sin salir del tema, ha sido el modo en que hemos aprendido a piratear, abordar, retomar y usar cualquier motivo de otro momento, otra persona. Lo hemos llamado postmoderno. ¿Qué más da? Hemos perdido la vergüenza y eso esta bien de esta última década sosa, aunque provechosa, conformista y colorista, superficial y autocomplaciente. Sólo nos sobran un par de líneas para excusar otra forma de degradar el oficio. Son cosas de ir de prisa y estar malpagado. Sin embargo, pienso que el responsable del collage es mi admirado Delta II (el mismo que aparecía en Gettovetts junto a Rammellzee y Shockdell), terriblemente distinto del acostumbrado mundo tridimensional. Venimos de pegar el estirón en el caos estético de los ochenta, de acumular todo tipo de material impreso bajo el brazo; enciclopedias, guías, diccionarios y todo eso que los sabios denominaban reference books: materiales excepcionales a los que tan aficionada era la sociedad del siglo veinte. Y me he quedado en esa costumbre de defender y reivindicar el posicionamiento del impreso físico, un medio de comunicación eficaz, impactante e irremplazable, con derecho a formar parte del futuro. El arte y el oficio están al cincuenta por ciento, sí, pero no a la hora de cobrar. ¿Arte?, ¿diseño?, cuando no somos capaces de reivindicar nuestras tarifas. Hay mucho victimismo y muy poca lucha. Y aun habiendo modelos de lucha, suenan más los llantos. ¡A trabajar! Escucha “Please Identify”.

Mister. IO

LP, “Conversations with Clutchy Hopkins”, Upper Egypt Series (2011)

Dibujos: Antonio López

El uso del color entre los alquimistas no sólo tiene su propia química peculiar, sino también sus tradiciones históricas, su psicobiología, sus prejuicios, su espiritualidad y misticismo. El vínculo entre el color y la música no es privativo de los sinestésicos, sino que era percibido desde la Antigua Grecia. El color, como la música, llega por un atajo hasta nuestros sentidos y sentimientos. El propio Kandinsky, que tocaba el chelo y el violín, colaboró con Schoenberg y confiaba en encontrar un modo de incorporar las “disonancias” en esquemas reales y “armoniosos” de organización de color. Irónicamente, con frecuencia la gente que escribe sobre arte pasa por alto el lado práctico del oficio, concentrándose, al hablar de pintura, casi siempre en las cualidades estilísticas, literarias o formales. Como consecuencia de esto, se vienen repitiendo innecesariamente errores y malentendidos, que luego son reiterados por las sucesivas generaciones de escritores. La diferencia entre el dibujo y la pintura se percibe de inmediato: la pintura te da todos los datos, y el dibujo no; una te aproxima al motivo, gracias fundamentalmente al color, pero el otro, en su límite, te lleva a un territorio más psicológico. En cierta medida, nos ocurre algo parecido con el cine: cuando vemos una película en blanco y negro, tenemos una sensación de irrealidad, de sueño. Sin embargo, si la película es en color todo se aproxima. A partir de lo expuesto, y aunque todos creamos saber, sin pensarlo, qué es realmente dibujar, basta con echar una ojeada a la obra de universo creador de, Antonio López, en lo profundo y hermoso de su ensayo filosófico. Antonio López, heredero universal del dibujo y de la pintura, como lo que es, pero esta aparente simpleza no deja de tener sus complejidades no sólo técnicas, sino también perceptuales y estéticas: las de abordar el mundo en otra dimensión. Hay otra forma de relacionarse con lo real, que activa otros sentidos y, por tanto, otras sensaciones, y , en definitiva, otra manera de sentir lo real. La temporalidad y el deterioro de lo material son notas que definen la portada de Mister. IO, como lo que es: temas registrados en cassettes y vinilos olvidados, compartidos ente Clutchy y Thabeat Valera, para la piedra filosofal Upper Egypt Series. Esto es, que reúne lo material de una percepción y su comprensión intelectual, que es asimismo se relaciona como representación. Todos los dibujos que aparecen son hechos a lápiz sobre papel encolado a tabla, realizados por el propio Antonio López. Portada: Estudio con tres puertas (1969-1970), 98 x 113 cm. Contra (de izquierda a derecha): La luz eléctrica (1970), 122 x 116 cm. Cocina de Tomelloso (1975-1980) 74 x 61 cm. Cuarto de baño (1970-1973) 244 x 122 cm. He aquí Antonio López, una trama apretada, urdida por la mano de un creador de raza. A la manera de su pintura, Mujer en la bañera (1968), por poner un ejemplo que proporciona colores más consistentes y luminosos, una retroiluminación, un brillo y saturación solo alcanzables hasta ahora con la exposición fotográfica. Antonio López no es sólo el más fascinante de los mundos, sino también una insoportable llamada a la nostalgia, una reflexión poética sobre la degeneración del sistema capitalista, sobre los diversos absurdos a que conduce la acumulación. Estas reducciones de lo que hoy tenemos hasta extremos de utopía, quiero decir de utopía posible en el sentido de Ernst Bloch, ponen la piel de gallina, porque lo aparente real explica y da sentido a lo realmente presente, frente a la vaporosa era postmodernista que invade, por ejemplo la poesía de nuestro tiempo con irisaciones deliberadamente insignificantes, frente a la beligerancia ideológica que vemos en todas partes contra cualquier forma de creación. En realidad lo hemos sabido siempre: Woolrich era capaz de explicar mejor la Norteamérica de la Depresión en una página de diálogo que muchos tomos salidos de los seminarios universitarios. Somos parte de esa sana curiosidad que valora la suyo y lo próximo, y que exige conocer y apreciar lo lejano y hasta ahora prohibido por dictadores culturales y políticos. Escucha “Decline Of The West” de British Electronic Foundation.

Thabeat Valera


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3 Responses to Una Oda a la Portada, por Thabeat Valera

  1. funkfow says:

    ole ole ole ole

    y

    OLE.

  2. tedbundy says:

    portadones del copon en estos instantes me estoy tocando

  3. marsblack says:

    Genial la compilación.

    De Mati Klarwein hubiera puesto también la impresionante portada del Abraxas. Que aunque (creo) no fue un encargo sino que fue elegida por Santana para hacer de cubierta (y como!), es de las mejores portadas que han visto mis ojos. Me acuerdo cuando era niño que me quedaba completamente absorbido por esa portada y por las del grupo Yes diseñadas por Roger Dean.

    Portadas que me flipan de siempre son la del Aqualung de Jethro Tull y Dangerous de Michael Jackson, grupos que como Yes, Santana, Zeppelin y muchos más marcaron el devenir de mi infancia.

    Se alegra volverte a ver por medios digitales Thabeat. mucho amor.

    PD: no sabia que Rauschemberg habia hecho portadas!

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