La historia de SOLAR Records

Seguro que más de uno de vosotros se ha preguntado alguna vez de dónde salen tipos como Dam-Funk, en qué parte de la historia de la música residen sus influencias y aún más importante, qué y quiénes han precedido temporalmente al genio de Stones Throw para que hoy por hoy sus recursos estilísticos y manipulación rítmica parezcan y sean considerados vintage.

Una de las muchas respuestas posibles a estas importantes preguntas, la encontramos en uno de los sellos más importantes de la última mitad de la década de los 7o y la venidera época ochentera en la ciudad de Los Angeles y fuera de ella, hablamos de la mítica etiqueta SOLAR o Sound Of Los Angeles Records, el sello fundado en 1977 por Dick Griffey.

Ese gran hombre nacido en Tennessee comenzó su carrera como magnate gestionando un club nocturno en la ciudad californiana. En 1975 Griffey fundó junto a la leyenda Don Cornelius el sello Soul Train Recording Co, un poco antes del espectacular boom que tuvo el programa de televisión homónimo entre la comunidad afro-americana y que el mismo Cornelius ha conducido durante décadas. Dicho sello tenía el objetivo de dar cancha a nuevos artistas para que a su vez pudieran ser promocionados en el mismo Soul Train.

La marca duró 2 años (1975-1977), momento en el que Don Cornelius decidió centrarse en su trabajo como conductor del famoso programa y Dick Griffey aprovechó (amigablemente) para cambiarle el nombre a la compañía. La re-bautizó con el acrónimo SOLAR y se decidió a apostar por un joven grupo que ya había editado una cassette con Soul Train Records, su nombre era Shalamar.

Shalamar, en un primer momento no eran ni cantantes profesionales, fueron tres chicos (Jody Watley, Jeffrey Daniels y Gerald Brown) sacados directamente de la crew de bailarines del Soul Train Gang (de ahí que las primeras grabaciones del grupo fueran realizadas por cantantes de sesión). Su despegue como formación y gran éxito para la creciente afluencia a las pistas de baile por aquella época llegó en 1979 (en plena aceleración de clubs como el Paradise Garage) con su segundo largo titulado “Big Fun”. El disco contiene el legendario “Right In The Socket” donde gracias a el propio Dick Griffey y el flamante cerebro de The Sylvers, Leon Sylvers, consiguen facturar un hit inminente y el empujón definitivo que necesitaba el sello.

A partir de ahí todo fueron éxitos para la formación, llegó “Second Time Around” o “A Night To Remember” donde los cerebros detrás de las caras bonitas de Shalamar explotaron de manera fascinante aquel tipo de arreglos vocales y las posibilidades de según que cajas de ritmos. Consiguieron crear un estilo característico dentro de la música Disco y Boggie Funk de la época, convirtiéndose en marca ineludible del sonido que venía de la Costa Oeste: rozando discretamente el Pop y con una instrumentación muy fresca.

SOLAR no solo patentó un sonido sino que también patentó una manera de vender a sus artistas, una manera más centrada en la apariencia que en las propias posibilidades del músico o cantante. Primero se grababa un single, se promocionaba vía bolos, conciertos, Soul Train (en menor medida) y demás contactos, y si tenía el tirón necesario entre la comunidad, clubs o radios, se seguía con el proyecto. Una ideología que tan bien conocemos hoy por hoy y que tanto vemos con las grandes multinacionales, lo que salvó a SOLAR de convertirse en un producto retirado por siempre al cajón del mainstream fue el ingenio de los músicos y arreglistas del sello, sumado al bueno ojo del gran Dick Griffey.

A partir de los años 80 no pararon de llegar nuevos artistas al sello; la cantante Carrie Lucas (que estuvo casada con Griffey) destrozó pistas gracias a su single “Dance With You” y grupos como The Whispers, Lakeside, Klymaxx, Dynasty y los fantásticos Midnight Star iban a escribir el futuro de la marca. La calidad fue subiendo gracias en parte al buen nivel de los músicos como los hermanos Calloway, Fred Alexander, Gene Dozier o Norman Beavers.

En concreto Lakeside podría ser considerado el mejor producto que jamás facturó SOLAR, gracias en parte a su más directo acercamiento al Funk y sus pocas pretensiones. Eran un grupo de fantásticos músicos de sesión que llegó a sacar álbums como churros (hasta 10) donde se demostraba en cada uno la inmensa calidad de sus integrantes. El éxito que ha perdurado de manera más clara hasta nuestros días ha sido el poderoso “Fantastic Voyage”.

Dick Giffrey

The Whispers por su parte también fueron una de las formaciones que más años permaneció en SOLAR (1977-1987, aunque ya habían editado con Soul Train Records) y aunque nunca pudieron compararse a Lakeside o Midnight Star, sí que consiguieron reventar la pista en bastantes ocasiones; “And The Beats Goes On“, donde Leon Sylvers se muestra en perfecta forma y el destacable “I Can Make It Better”, un fantástico single que continúa basando su secreto en las poderosas líneas de bajo y la fabulosa luminosidad de los arreglos vocales.

Por su parte el grupo de Female Funk bautizado como Klymaxx es uno de los que más nos podría recordar en una primera escucha a la música del genial Dam-Funk (aunque en ningún momento se pretende centrar las influencias del angelino en SOLAR Records, tengan en cuenta a Prelude Records, West End Records, Mango Records, T.K Records, Cameo, Zapp y otros grupos del primerizo Electro-Funk y el posterior G-Funk), debido a que en sus comienzos (a medida que avanzó su carrera la cosa se puso bastante pastelosa), la predominación de sus poderosas bases electrónicas, a menudo en mid-tempo que se adornaban con otra vez la fantástica colaboración en estudio de Leon Sylvers y Dick Griffey tienden interesantes paralelismos con la música y el estilo del de la brillantina. Una de las muestras se encuentra en “Meeting In The Ladies Room” .

Casi por inercia siempre dejo lo mejor para el final. Midnight Star es considerado uno de los mejores grupos de Funk sintético vocal de la de la década de los 80 y desde que comenzaron a editar sus trabajos con SOLAR hasta que el sello cesó su máxima actividad por allá en 1990 (cuando ya se editaban las cosas a medias con la marca canadienses Unidisc, que en 2009 compró los derechos de todo el catálogo de SOLAR), mantuvieron una línea de calidad envidiable y para nada comercial (aunque ahora lo pueda parecer). Los hermanos Calloway y su banda poseían al gran Bo Watson y al señor Bobby Loveface, además de contar con el talento vocal de la cantante Belinda Lipscomb, ingredientes clave de una formación que basó su éxito y calidad en la buena y elegante instrumentación y la fantástica química entre los cantantes principales. “Midas Touch” es casi con toda probabilidad el mayor éxito del grupo y de Sound Of Los Angeles Records, un single que define de manera perfecta el espíritu, el sonido y la tendencia que Dick Griffey quiso y supo instalar como seña de identidad.

En los últimos tiempos el sello SOLAR no suele aparecer mencionado cuando se habla de las influencias sonoras y estilísticas que se abarcan en el aspecto más abstracto del Hip Hop actual o el sampleado incesante de antiguos temas de Boggie Funk de la década de los 80 por parte de muchos productores. El Rey de toda esta puesta en escena es sin ninguna duda el señor Dam-Funk, quien obtiene sus influencias directas de marcas tan legendarias como esta y donde bebe directamente de algunos de los grandes clásicos del género. No están todos los que son, pero si son todos los que están.

Frankie Pizá


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