
Detroit, la ciudad del Motor, protectora del Sonido Motown y cuna del Funk metalúrgico y espacial, territorio opresivo y carismático donde aquellos tres chicos auspiciados por la narrativa radiofónica de The Electrifying Mojo pusieron nombre e historia a lo que hoy se conoce como Techno, uno de los estilos electrónicos más respetados y evolutivos de todo el espectro.
Hace ya unos años que la atención sobre el género ha cambiado de orientación hacía terrenos más europeos, más secos y fríos, además la aparición y fortaleza de algunas nuevas mutaciones electrónicas han propiciado que el Techno de Detroit no esté pasando por uno de sus mejores momentos. Algunas de las esperanzas más claras son Luke Hess, Jason Fine, un resucitado Anthony Shake Shakir y por supuesto, Omar-S.
Y es que al hablar de Kyle Hall no se puede uno referir únicamente al Techno, sería restar referencias al joven genio del Oeste de Detroit, sería minimizar las posibilidades que esta fiera posee para cambiar las cosas. Nacido en 1991 (ojo), Kyle Julian Hall está hoy por hoy considerado uno de los grandes talentos electrónicos del momento, con una muy madura visión de la producción, en la que es capaz de transmitir toda la abstracción y pureza de su ciudad natal y fusionarla a la perfección con nuevos ritmos y fluctuaciones.
En tan sólo 3 años (desde que Omar-S le hizo debutar con FXHE) ha pasado por algunos de los mejores sellos del momento e historia (Warp, Hyperdub, Third Ear) demostrando que su peculiar estilo es capaz de atraer los oídos más exquisitos y distanciados entre sí (tanto factura un par de acertados remixes para el imperio inglés como el mismísimo Kode9 confía en él para regalarle un 12″ enterito bajo su responsabilidad). Todo esto mientras va editando bomba tras bomba en su propio sello, Wild Oats, en el que se ha ganado que algunos le comparen con el nuevo Theo Parrish (con el que se encontrará también en 981Festival).
El jovencito Hall es quizá una de las primeras figuras del panorama detroitiano que está más cercano del Dubstep y nuevas etiquetas que del propio Techno, Kyle consigue navegar a sus anchas entre los patrones del House más profundo, la manipulación de sintetizadores clásicos y una muy buena asimilación del presente. Digamos que si hubiera que apostar por alguien para la tarea de dar un punto más en la evolución de la música electrónica hecha en Detroit, ésta sería una apuesta casi segura.
Y eso el próximo 981Festival Son Estrella de Galicia lo sabe, por eso nos regala la oportunidad de ver por primera vez en territorio nacional a esta gran promesa de la música electrónica internacional. Una excusa más para no dudar ni un momento en viajar a La Coruña el próximo 16 de Octubre.
Frankie Pizá
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