Mark Ernestus, Mark Ainley, Sudáfrica y el Mundial de Fútbol son los causantes de que esto llegue a tu estantería o Itunes.
Causantes algunos más indirectos que directos, el Mundial por ejemplo sólo se ha encargado de multiplicar por 8 cualquier tipo de rasgo de la cultura Sudafricana (véase las Vuvuzelas) y este recopilatorio llega sin duda, en el mejor momento posible. Sudáfrica no sólo alberga el Mundial de Fútbol, no sólo es hogar del super hombre Madiva y de los Bafana Bafana, también hay y ha habido música la mar de interesante que como no podía ser de otra manera, Honest Jon’s se encarga de transportar hacia los oídos más freaks.
Por que en el sello/tienda Londinense se lo ganan a pulso desde hace años, el título de freaks supremos y máximo exponente a la hora de editar, re-editar y re-descubrir todo tipo de “músicas del Mundo” (como diría Miguel Bosé). Shangaan Electro no es más que otro capítulo del acertado estilo de la casa, que se vale de gente tan experimentada como Mark Ainley y el mismísimo Mark Ernestus (en nómina más que descarada y artífice seguro de las nuevas mutaciones del sello) para publicar este lustroso recopilatorio sobre la “New Wave Dance Music From South Africa”.
La historia tiene un protagonista claro: Nozinja, el productor, compositor e ingeniero (también canta) de la marca Nozinja Music Productions, marca que se auto-edita y auto-distribuye de manera muy punkarra (en furgo y con ediciones bien limitadas) en casi todo el país mundialista. Todos los temas que componen esta compilación han sido grabados entre los años 2006 y 2009 en el Nozinja Studio in Soweto, Sudáfrica.
Wikipedia dice (si le preguntas sobre Shangaan):
Los tsonga shangaan, con frecuencia llamados simplemente shangaan, son un grupo de la etnia tsonga. De los cerca de 6 millones de tsonga, alrededor de 1.5 millones son shangaan. En Sudáfrica se acostumbra llamar tsonga a los shangaan, lo cual en ocasiones puede causar confusión.
Los shangaan son los descendientes de los pueblos del Imperio Gaza, creado por Soshangane (un líder zulú) en la región de Transvaal norte durante la década de 1830. Los shangaan trazan sus antepasados tanto a los habitantes originarios de la región y subyugados por los zulúes, como a los conquistadores mismos.
Un lío que te cagas.
El corazón de este estilo musical sin precedentes son las líneas de graves a 180 bpm, que mantienen la rapidez histórica del Shangaan (gracias a esta rapidez podemos observar los vertiginosos bailes que se marcan en Sudáfrica) y los jugueteos vía sintetizador que Nozinja y compañía le meten a las típicas marimbas que caracterizan al estilo. Frescura también sin precedentes la que se pone de manifiesto cuando escuchas cualquier tema de Tshetsha Boys, Zinja Hlungwani o Tiyiselani Vomaseve.
Los límites de la influencia no están nada claros, ya que lo mismo te parece, o crees que estas escuchando algún tipo de Reggaeton electroso que te vuelve loco. Tampoco sería raro que en algún momento pensaras en Calypso, o incluso en Techno Pop. La locura es lo único que está más que claro. La verdad es que hay que felicitar (como siempre) a Honest Jon’s, que encuentra el punto clave que existe entre la curiosidad insaciable, la actualidad y el freakismo más apabullante.
Para acabar esta reseña aquí te dejo (en inglés) como le define el estilo el mismísimo Nozinja a Wills Glasspiegel durante una charla en Enero de este año.
“My name is Richard, my stage name is Nozinja, from Nozinja Music Productions. I’m from Giyani in Limpopo.
I’m an engineer, I’m a producer, I’m a composer. It’s my record label. I’m the marketing manager. I transport them — I’ve got a micro-bus. I do everything on my own. I’ve got manufacturing. I buy CDs, I will silk-screen myself. I sing, too.
I’m a scout for talent. When you look at the person, you must see the artist. He or she must be able to dance. If you can dance, you can sell. Shangaan dancers, they dance, they can go on for almost an hour with that speed, without getting tired. When you see them dance you feel like they have got no bones. It’s similar to the Zulus, but faster and we put a lot of style inside. There’s disco in there, we use Pantsula moves.
We don’t use the sounds of the hip-hop guys, or the afro-pop, or whatever, we’re using Shangaan sounds. The traditional Shangaan music is fast. You play it slow, they won’t dance.
Firstly it was played with bass and lead guitar. I’m the one revolutionized it, because when I came I didn’t use any guitar or any bass, I just used marimba and the organs. We are not using the live bass, we are using the marimba bass which is played from the organ. A small sample of voices, that’s what I specialize in. We use them in English. Those are the new aspects they never had before. At first people thought I was mad, and now it’s the in-thing. You can play that music with bass, that’s the old-timer music.
Shangaan is fast. While others play at 110, we are at 180, 182, 183. And when you hear those marimba beats and that live guitar through the keyboard, you know it’s Shangaan. You hear those toms, then you know, this is Shangaan music.
Shangaans don’t typically love Joburg. They work in Joburg, but their heart is in Limpopo. People want to go back to the country and to their families. Limpopo is rural. It’s hot, very hot and vibey. Shangaan music is about love. It’s about a wife and a husband. We are family-oriented musicians.
Now Shangaan music is both, rural and urban. We jumped the boundaries by changing that bass into playing with the marimba, that’s when we touched the nerves, and now it’s all over.”
Pues te jodes y bailas!
Frankie Pizá
Nwa Gezani My Love / SHANGAAN ELECTRO from outsidemusic on Vimeo.
SHANGAAN ELECTRO 5 from outsidemusic on Vimeo.
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